Los 26 jugadores de la selección española han ganado el Mundial de Fútbol 2026, y han recibido exactamente la misma prima por conquistar el trofeo: 754.701 euros brutos por cabeza. Pero una vez entra en juego Hacienda, las diferencias son enormes. El lugar donde cada futbolista tiene fijada su residencia fiscal determina cuántos dineros conservará finalmente en su cuenta corriente. En total, la hacienda española ingresará cerca de 6 millones de euros de los 17 jugadores que tributan en el estado. Los futbolistas de la selección española de fútbol que residen en Cataluña tributarán más de 3 millones de euros en impuestos por haber ganado la final, y del total de los 6 millones que estiman recaudar los técnicos de Hacienda agrupados en la entidad Gestha, 4,4 millones irán a la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT); cerca de 350.000 euros, a la Hacienda de Navarra, y cerca de 300.000, tanto a la Hacienda de Guipúzcoa como a la de Vizcaya.
Lamine Yamal, la gran estrella emergente del fútbol mundial, residente fiscal en Cataluña, tendrá que afrontar una factura fiscal que supera los 378.000 euros, porque el IRPF grava un tipo máximo del 50,14%. Esto significa que de los más de 754.000 euros brutos de la prima mundialista, conservará aproximadamente 376.000. La situación es ligeramente diferente para Marcos Llorente. El mediocampista del Atlético de Madrid, residente en la Comunidad de Madrid, pagaría unos 37.000 euros menos (el impuesto máximo está en el 45,14%) en impuestos que Lamine y acabaría ingresando cerca de 414.000 euros netos.
Muy similar es el caso de Rodri. El mejor jugador del Mundial tributa en el Reino Unido, donde desarrolla su actividad profesional con el Manchester City. Su factura fiscal sería inferior a la de los jugadores catalanes y españoles, con un 45% de gravamen, y le permitiría conservar alrededor de 415.000 euros. Dentro del Estado, quien sale más beneficiado es Unai Simón. El portero de la selección, elegido mejor portero del torneo, tributa en Vizcaya bajo el régimen fiscal foral vasco. Aquí el tipo máximo es del 39,28%, esto le permitiría quedarse con cerca de 458.000 euros netos, más de 80.000 euros por encima de lo que percibiría Lamine Yamal.
Pero el caso más extremo es el de Iñigo Martínez, que juega en el Al-Nassr saudita. Tiene su residencia fiscal en Arabia Saudita. Según los cálculos publicados por varios expertos fiscales, prácticamente no debería tributar esta prima, porque no existe un importe equivalente al IRPF, de manera que conservaría la totalidad de los 754.701 euros.
La comparativa ilustra hasta qué punto la fiscalidad condiciona el premio real de los campeones del mundo. Entre Lamine Yamal y Martínez, ambos vencedores del mismo Mundial y perceptores de la misma prima bruta, la diferencia final supera los 378.000 euros. En la práctica, el defensa cobrará casi el doble que el extremo del Barça por un éxito deportivo idéntico.
