El mercado ha recibido con los brazos abiertos la noticia de una posible fusión entre el gigante catalán de la perfumería y la belleza, Puig, y su rival estadounidense, Estée Lauder, que confirmó la firma con sede en Hospitalet el lunes por la noche. En un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la compañía reconocía «conversaciones sobre una posible combinación de negocios que implicaría una fusión del negocio entre ambas compañías». No obstante, la familia asegura que «no se ha tomado todavía ninguna decisión definitiva ni se ha cerrado ningún acuerdo». A pesar de la prudencia garantizada en comunicaciones oficiales, los inversores han iniciado la jornada con una apuesta clara por la perfumera, con un incremento de valor desde la apertura de la bolsa madrileña superior al 16%, hasta superar los 18 euros por acción. La catalana no rompía este techo desde enero de 2025, y se ha mantenido entre los 14 y los 16 euros por título desde entonces. Por el contrario, las acciones de Estée Lauder cayeron más de un 7% en el mercado estadounidense, hasta los 79 dólares por acción.
La respuesta en el mercado revela las expectativas de los principales analistas, que prevén que la fusión se ejecute con una OPA amistosa de Estée Lauder sobre Puig. Según han estimado los expertos del banco de inversión estadounidense Jefferies, la compra debería cerrarse en unos 48.000 millones de dólares. A esta escala, la estadounidense ofrecería a los accionistas de Puig una prima del 30% sobre el precio de los títulos en el momento del lanzamiento de la operación. Citi, por su parte, considera que la prima sería ligeramente más baja, del 25% sobre precio.
Ambas firmas, sin embargo, consideran que parte de la oferta se ejecutaría en acciones. Cabe recordar que la familia Puig controla más del 77% de las acciones de la compañía, y solo el 23% restante está en manos de los minoritarios, que sí recibirían la compensación en efectivo, según los cálculos de Jefferies. Si se concretara como prevé el banco de inversión, los Puig se quedarían con cerca del 15% de la empresa resultante. Ahora bien, según avanza el digital madrileño El Confidencial, el entorno de la familia fundadora apunta más hacia el 19 o el 20% de la fusionada. En cualquier caso, los Puig serían los accionistas de referencia de la compañía, en tanto que estarían muy por encima de los actuales inversores destacados de Estée Lauder, Vanguard y BlackRock, que ostentan un 11 y un 7% de la propiedad, respectivamente.

Caminos opuestos
La fusión tomaría a Puig en un momento razonablemente optimista en cuanto a su operativa. La perfumera de Hospitalet elevó su beneficio cerca de un 8% en 2025, hasta los 587; un resultado que los analistas describieron como un «golpe en la mesa» tras un curso de dudas por parte del mundo financiero. Los más de 1.400 millones de euros en ingresos, impulsados por sus negocios core -el perfume y el maquillaje- superaron las previsiones del consenso del mercado, y ya entonces impulsaron la acción en cerca de un 3% diario. «El mercado no está tan débil como esperábamos», declaraba un analista a Món Economia a raíz del balance. Ahora bien, su competencia sí ha encontrado un cierto hueco: Estée Lauder cerró 2025 con más de 1.100 millones de dólares de pérdidas, con una caída de más del 8% de los ingresos, hasta los 14.326 millones de euros.
Es decir, a pesar de ser la compañía más pequeña de las dos implicadas, Puig parte de una posición de fuerza para afrontar las negociaciones. Desde Jefferies consideran que la fusión sería «financieramente atractiva», con una ganancia potencial del 15% en términos de negocio por acción antes de aplicar las potenciales sinergias. Ahora bien, la ven menos halagüeña por la parte de la construcción de una cartera conjunta de productos, en tanto que coinciden en muchas de sus líneas de negocio principales. Bajo el paraguas de Puig se venden marcas como Carolina Herrera, Rabanne o Jean Paul Gaultier; mientras que Estée Lauder ofrece su propia insignia de perfumería, así como Jo Malone, Balmain o la línea de maquillaje MAC.



