El inicio del nuevo programa de recompra de acciones del Banco Sabadell ha sentado bien a su valor en el mercado. Tras una caída cercana al 5% el pasado viernes, marcada por un beneficio en línea con las expectativas de los analistas y la salida del consejero delegado, César González-Bueno, la entidad vallesana va camino de recuperarse completamente a media sesión de este lunes. Con un ascenso del 4,4%, los títulos vallesanos ya están cerca de los 3,25 euros, una ganancia sustancial si se compara con los 3,1 con que concluyó la semana de resultados. La recuperación ha ido en línea con el programa de recompra de acciones anunciado durante la presentación de cuentas, por un valor de unos 435 millones de euros, que busca liquidar más de 502 millones de acciones del Sabadell. La propuesta ha gustado a los inversores, que la han elevado hasta el punto de triplicar las subidas del resto de entidades financieras del Ibex-35 -en un día, cabe decir, positivo en términos generales para los bancos españoles-.
Con este programa de recompra, el Sabadell busca reducir el volumen de unas acciones que considera «infravaloradas». Para el aún consejero delegado, César González-Bueno, los indicadores que sirven tradicionalmente para valorar las acciones de una cotizada, como son la rentabilidad por dividendo y el múltiplo sobre beneficio, son más generosos con las otras entidades financieras del Estado. En este sentido, sostuvo que la recompra iba en «el mejor interés de todos los accionistas».
El director financiero de la entidad, Sergio Palavecino, defendía el proyecto asegurando que permitiría que «los accionistas que se queden en el capital del banco serán propietarios de una parte mayor» de este, lo que les generaría un mejor rendimiento en el mercado abierto. Permitiría también mantener los dividendos por acción incluso con una distribución de beneficio más baja en términos absolutos que se espera para 2026 a raíz de la venta de la filial británica TSB, que aportaba cerca de una quinta parte de las ganancias del grupo. De esta manera, la directiva sabadellense espera mantener el compromiso de superar los 20,44 céntimos por acción en sus pagos anuales en efectivo al accionariado.

CaixaBank y BBVA, también reduciendo
Tanto BBVA como CaixaBank se encuentran inmersos en sendos programas de recompra de acciones, que sirven para impulsar el valor de sus títulos en el mercado de renta variable. La entidad vasca se lanzó a reducir el volumen en circulación tras el fracaso de la OPA sobre el Sabadell, que permitió liberar buena parte de su capital sobrante. El 22 de diciembre, la compañía que preside Carlos Torres inició un programa extraordinario de recompra cercano a los 4.000 millones de euros, el más grande de su historia; dentro de un compromiso de redistribución de capital de 36.000 millones de euros hasta 2028. Este mismo lunes, el grupo ha anunciado que la ejecución ya roza los 810 millones de euros, cerca de una cuarta parte del total movilizado. Crece en la bolsa, así a un ritmo distante al de los catalanes, pero también significativo: suma un 1,54%, cerca de 20 céntimos por acción desde el cierre del viernes.
CaixaBank, por su parte, se encuentra inmerso en su séptimo programa de recompra de acciones, por un valor total de unos 500 millones de euros. Según la compañía que dirige Gonzalo Gortázar, este fin de semana superó el 40% del umbral comprometido, con más de 202 millones de euros ya ejecutados. Cabe recordar que la hoja de ruta de recompra durará un máximo de seis meses. En total, ha adquirido cerca de 20 millones de acciones propias, a un valor superior a los 11,25 euros, poco menos de 20 céntimos por encima del precio de mercado. En la primera mitad de la jornada, el grupo cotiza un 1% por encima del cierre del viernes, y se queda a poco más de un céntimo de alcanzar los 11 euros por acción.


