Las administraciones públicas catalanas otorgaron el 70% de los contratos licitados durante el 2024 a pequeñas y medianas empresas. Así lo concretó este mismo sábado el departamento de Economía de la Generalitat. En concreto, 11.440 contratos fueron otorgados a pymes de un total de 16.295 que salieron a concurso. Las cantidades totales, sin embargo, son mucho más pequeñas: solo el 36,6% del importe total concursado llegó al tejido empresarial de base, unos 1.421 euros. Las grandes empresas, de hecho, concentraron 3.825 contratos por un valor próximo a los 1.600 millones, un 40,3% del total repartido por el Gobierno. El resto se asignaron entre uniones temporales de empresas de diversa naturaleza, firmas extranjeras y personas físicas, en el caso de los más modestos. Cabe decir que en estos datos no se incluyen los contratos de emergencia.
No todas las pequeñas y medianas empresas adjudicatarias, sin embargo, tenían la sede social en Cataluña. Del total de contratos concedidos, unos 7.900 recayeron en negocios pequeños con la sede social en el Principado, por valor de unos 981 millones de euros. Los 440 millones restantes fueron a parar a pymes del Estado español. Más baja es aún la ratio entre las empresas de gran tamaño: de los 3.825 contratos repartidos entre grandes corporaciones, menos de la mitad, unos 1.560, fueron a empresas catalanas, por un valor de 678 millones de euros -también por debajo del 50% de la asignación a estos perfiles-.

Una «herramienta de cohesión social»
La consejera de Economía y Finanzas del Gobierno, Alícia Romero, ha celebrado los datos, y ha indicado que «la contratación pública con las pymes es una herramienta muy efectiva de cohesión social». El tejido productivo catalán, como el de la mayoría de países europeos, está formado en más de un 99% por pequeñas y medianas empresas, y una contratación pública estable con estos perfiles «contribuye a la redistribución territorial de los recursos públicos». Según los datos del ejecutivo, de hecho, la práctica totalidad de las comarcas del Principado -41 de 43- han ejecutado algún contrato público mediante una empresa local. «A diferencia de las grandes compañías, las pymes tienen presencia en toda la geografía catalana», reflexiona Romero, lo que «ayuda a vertebrar económica y socialmente el territorio, y hacerlo de una manera más equilibrada».

