ICL ha dado marcha atrás y ha decidido suspender el proyecto para construir una fábrica de cátodos para baterías eléctricas en Sallent que anunció el pasado mes de enero. La iniciativa, diseñada en colaboración con la empresa china Dynanonic, preveía una inversión de 285 millones para reconvertir las antiguas instalaciones mineras que ICL tiene en el municipio y que están cerradas desde 2020. Según ha adelantado La Vanguardia y ha podido confirmar la Agencia Catalana de Noticias (ACN), la decisión de suspender el proyecto se ha tomado tras revisar la evolución del mercado.
La finalización de una subvención del Departamento de Energía de los Estados Unidos y la falta de ayudas económicas de la Comisión Europea han sido decisivos. La administración Trump ha liquidado las ayudas al vehículo eléctrico que impulsó el gobierno federal durante la etapa de Joe Biden y esto ha provocado una reacción en cadena en varios proyectos vinculados a la cadena de valor de las baterías. De hecho, el anuncio también afecta a otra inversión prevista en EE.UU.

En paralelo, ICL había solicitado una ayuda de 140 millones a través del Innovation Fund, pero a principios de noviembre se comunicó que el proyecto de Sallent había quedado fuera y comprometía su viabilidad económica, ya que los elevados costos de inversión y los bajos precios actuales de los materiales para baterías eléctricas no lo hacían rentable.
ICL mantiene su compromiso con el Bages
Con todo, ICL ha asegurado que mantiene su compromiso con el Bages y quiere crear una mesa de trabajo con los gobiernos catalán y español para identificar proyectos alternativos para recuperar el espacio industrial de Sallent. Según fuentes de la empresa, ya se han producido los primeros contactos con ambas administraciones. Precisamente, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, aprovechó su reciente viaje a China para reunirse con los responsables de las plantas en el país de ICL-Dynanonics, especialista en la producción de materiales para baterías de iones de litio.

