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Grifols lidera el Ibex con una subida del 7% y alerta a los analistas

El comportamiento de Grifols deja sin palabras a muchos analistas bursátiles. Excepto los observadores más insistentes, como los de Bankinter, que mantienen la recomendación de deshacer posiciones en la catalana a pesar de un potencial de crecimiento cercano al 30%, los expertos coinciden en que la compañía está infravalorada; y, aun así, no parece capaz de salir del límite alrededor de los 11 euros donde se ha mantenido los últimos días. Los anuncios favorables de los reguladores farmacéuticos europeos y estadounidenses, como la luz verde estadounidense al tratamiento con fibrinógeno o el medicamento para intervenciones quirúrgicas pediátricas aprobado en Alemania, no han conseguido elevar el ritmo de cotización de la compañía; como tampoco lo ha hecho el permiso de Bruselas a las operaciones de extracción y tratamiento de plasma en Egipto, mediante el proyecto Grifols Egypt for Plasma Derivatives. El pasado lunes, de hecho, unos rumores lejanos de una posible OPA sobre la catalana hicieron temblar el mercado, y han provocado caídas de más de un 1% encadenadas durante dos jornadas consecutivas. Este miércoles, sin embargo, la tendencia se ha roto, y la multinacional de hemoderivados se ha disparado un 7% -con mucha diferencia la mejor marca del Ibex 35- sin aparentes estímulos al respecto. «No news«, reconoce una fuente del mercado consultada, hecho que ha disparado las especulaciones alrededor de la actividad extraordinaria que ha concentrado la compañía en las últimas horas.

La escalada de Grifols ya se podía prever durante las primeras horas de la jornada. Ya a media mañana, poco menos de dos horas después de la apertura del parquet madrileño, aceleraba cerca de un 3,5%, con un ritmo de compras que la agencia estadounidense Bloomberg, superaba en un 50% la media de las operaciones de los últimos 20 días hábiles. Es decir, el miércoles se han comprado muchas más acciones de la catalana que en cualquier otro día del último mes. Como indica el analista de mercados de XTB Javier Cabrera, es difícil atribuirle una razón explícita, ya que durante el día «no ha habido noticias que hayan marcado ni su futuro ni el de la competencia».

De esta manera, los observadores buscan razones, con varias salidas posibles; desde las buenas expectativas para los resultados anuales hasta una fallida de las apuestas contra la catalana. Como explica Xavier Brun, head of equity en Trea Capital, la tendencia ha sido alcista durante toda la jornada, si bien la subida ha sido estable, paso a paso. El rendimiento de la farmacéutica, sostiene Brun, «es casi una línea recta»; un patrón que suele estar relacionado con «operaciones grandes que van comprando poco a poco y al cierre hacen un gran volumen». Es decir, sin aún información detallada, el mercado asegura que el comportamiento podría asociarse a una posible incursión de un gran perfil institucional en el capital de Grifols. «¿Quién sería? Difícil saberlo», sostienen las mismas voces.

Imagen de archivo de la sede de Grifols / ACN

Los cortos y la manipulación

Cabrera, por otra parte, asegura que el movimiento del día se corresponde también con un posible cierre de posiciones cortas, aquellas que ganan si la empresa cae en la bolsa. Las posiciones bajistas en Grifols, después de haber marcado la actualidad durante meses a raíz del informe de los especuladores de Gotham City Research en enero de 2024, son escasas. Al menos, las que son lo suficientemente relevantes para constar obligatoriamente en la CNMV. El regulador bursátil identifica solo dos posiciones: una del 0,82%, que ostenta Kintbury Capital, y una de Millenium International Management que roza el 0,6%. Ambas se abrieron repentinamente a principios del mes de noviembre, coincidiendo con varias jornadas consecutivas de temblores bursátiles; y aún continúan allí, tal como consta en el registro de la Comisión. Cabe decir que, según recuerdan fuentes del capital, hay países que no obligan a comunicar como tal las posiciones cortas y, por tanto, estas podrían ser más elevadas. Con todo, Cabrera reconoce que la retirada de los cortos sería un escenario que encajaría con los movimientos del día, si bien no hay confirmación aún al respecto. Consultada por este medio, la Asociación de Accionistas Minoritarios de Grifols recuerda que hace tiempo que reclama a la CNMV que investigue las intenciones de estos vehículos de capital, ya que ven una posible «manipulación de mercado» en su juego contra la empresa. Según sentencia el presidente de la organización, Eduardo Breña, las buenas noticias recientes, desde las aprobaciones reguladoras hasta la mejora del rating de la deuda por S&P y FItch, «dejan sin fundamento una operativa en corto».

Las bajadas de las últimas dos jornadas también habían coincidido con el rumor, poco extendido, de una posible nueva Oferta Pública de Adquisición (OPA) sobre la farmacéutica catalana, por unos 7.000 millones de euros. Llegaría más de un año después del fracaso de la ofensiva del fondo canadiense Brookfield, que, cabe recordar, ofreció unos 6.500 millones, alrededor de los 10,5 euros la acción. Fuentes tanto del mercado como del accionariado consultadas por este medio otorgan «credibilidad cero» a una compra de estas características. De hecho, desde el capital de la compañía enmarcan este rumor de fondo en la misma estrategia de «manipulación» que ven en las posiciones cortas; hasta el punto que instan a la CNMV a investigar también las bajadas de cotización del inicio de semana, ya borradas. También pesa sobre la farmacéutica, así como sobre sus competidoras CSL y Kedrion, una denuncia por discriminación racial por parte de la estadounidense CP Plasma; una acusación que los accionistas desestiman.

Expectativas para el año completo

Breña, por otra parte, atribuye la escalada de este miércoles a las buenas expectativas de parte de los inversores hacia los resultados del año completo, después de encadenar tres trimestres de incrementos interanuales del beneficio significativos. En los primeros nueve meses de 2025, la catalana disparó las ganancias un 245% respecto de un 2024 crítico, con 304 millones de beneficio. En cuanto al flujo de caja, esencial para reducir el apalancamiento y la deuda neta, alcanzaron unos 188 millones de euros líquidos, después del agujero de 60 millones del mismo periodo del año anterior. Desde XTB sostienen que «la empresa continúa por buen camino»; y oportunidades como la mejora de la gestión del circulante o la bajada del precio del plasma dibujan un escenario optimista para 2026. «Vemos un incremento del interés por la compañía en un año que podría consolidar la transformación», declaran. Los minoritarios, por su parte, insisten en que la acción está sobrevalorada, y que conserva un potencial «por encima de los 20 euros». «El mercado comienza a percibir valor en Grifols. Ya dijimos que era cuestión de tiempo», concluye Breña.

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