El consejero delegado del Banco Sabadell, César González-Bueno, ha afrontado este viernes su última presentación de resultados anuales al frente de la entidad. Tras anunciar su relevo como CEO el pasado jueves por la noche, para sorpresa del sector y mercados, ha reivindicado el carácter estratégico de la decisión, más allá de su peso personal: «si no era este año, era el próximo; y tenía todo el sentido del mundo hacerlo ahora porque el factor sorpresa siempre es bueno para las empresas«. Según González-Bueno, su despedida en estos términos ha «evitado la parálisis» del banco, que se vería envuelto en «especulaciones» sobre la sucesión del directivo en caso de haberla pospuesto. Además, de esta manera, la toma de posesión del próximo consejero delegado, Marc Armengol, queda alineada con la venta de la filial británica TSB, que hasta ahora se había encargado de dirigir.
De hecho, ha concretado que la iniciativa de su despedida fue propia, y que tuvo que explicársela a un Josep Oliu, presidente de la entidad, que la recibió «sorprendido». «Era el momento perfecto, porque teníamos claro que Marc (Armengol) era el sucesor. Además, dejamos un banco con unas perspectivas de futuro envidiables», ha celebrado. En una rueda de prensa que, a pesar del orden del día, ha versado poco sobre los resultados anuales de la entidad, González-Bueno ha asegurado que «continuará trabajando» tras su relevo en el Sabadell -«menos que los últimos cinco años», ha bromeado-, si bien no ha detallado su próximo destino. El contrato que lo ha mantenido ligado al banco catalán desde 2020 contempla cláusulas de no competencia en los mercados donde opera el Sabadell y, por tanto, quedarían fuera de su perímetro el resto de bancos españoles.
Sobre la tarea de Armengol, ha puntualizado que el cambio de dirección se hace en unas condiciones muy diferentes de las que llevaron a su fichaje, hace cinco años. En 2020, cuando tomó el relevo de Jaume Guardiola, la mala gestión del negocio vallesano llevaba a «permitir que hubiera dudas sobre si habría complicaciones» para mantener el negocio. Entonces, la junta «decidió traer a alguien de fuera para hacer un cambio radical». Ahora, por el contrario, se entiende la entrada de Armengol como una sucesión natural, enmarcada dentro de la jerarquía del grupo. Cabe recordar que, antes de encargarse de TSB, el que será consejero delegado había sido el encargado de la transición digital del Sabadell. En este sentido, González-Bueno lo considera el perfil ideal para afrontar «la revolución de la inteligencia artificial» en la banca, que deberá comenzar a aplicarse en los próximos años. Aún más a corto plazo, ha recordado que Armengol, nada más entrar, reiteró su compromiso con el plan estratégico 2025-27, que deberá ejecutar. «Más adelante, ya se lo explicará él», ha bromeado.

«Recuperación» tras la OPA
En cuanto a las cuentas de la entidad, cabe recordar que ha presentado un resultado en línea con lo esperado, con 1.775 millones de beneficio, un 2,8% menos que un año antes. En parte, el retroceso responde al diferencial que supusieron los extraordinarios de 2024, alrededor de 109 millones de euros por la victoria del Sabadell en el caso Cerberus; si bien el mismo CEO ha reconocido que la OPA que el BBVA sostuvo sobre el banco catalán durante cerca de un año y medio -que fracasó el pasado octubre- generó unos efectos negativos en la captación de clientes, frenándolos en el transcurso de todo 2025. A pesar de ello, en diciembre, ya sin el peso de la posible adquisición hostil, el CEO ha asegurado que «el pipeline de clientes indica que habrá crecimiento»; es decir, que la demanda de productos bancarios ha vuelto a crecer y todo indica que continuará haciéndolo a corto plazo.
Es el caso en la mayoría de segmentos, pero especialmente en el de empresas, que González-Bueno ha calificado de «joya de la corona» del banco: a pesar de que es la partida de crédito más elevada de los libros, con más de 42.000 millones en préstamos vivos, el crecimiento interanual -un 2,4%- está lejos de las previsiones que había hecho la directiva, que esperaba cerca del 5%, y aún más de las ganancias del resto de bancos del Ibex. En este sentido, ha reconocido que el curso ha estado «por debajo de sus ambiciones» en crédito corporativo, si bien asegura que «se ha recuperado el momentum comercial», que permitirá que en 2026 se vuelva a crecer a los ritmos proyectados. Por otro lado, enfrían las expectativas en cuanto al mercado hipotecario, y descartan expandirse por encima de la media del mercado. El sector inmobiliario, sostiene, ha crecido «más de los niveles sostenibles» y, por tanto, se limitarán a «mantener cuota» a corto plazo.
Un banco «infravalorado»
El mercado no ha recibido con el mismo optimismo que la directiva estos resultados del Sabadell. A media sesión, casi a las dos de la tarde, la acción vallesana ha perdido cerca de un 5,5% de su valor, y ya se valora por debajo de los 3,1 euros. Todo esto, cabe decir, a pesar de que tanto el beneficio como las previsiones han estado dentro de los cálculos previos de los analistas. González-Bueno ha restado importancia, y ha recordado que «el día de la presentación de resultados, todos los bancos caen en la bolsa». Considera, además, que los títulos del banco están «infravalorados», según los cálculos de sus expertos. En comparación con el resto de la banca española, el Sabadell está «barato» si se aplican los indicadores de cálculo básicos, como son la rentabilidad por dividendo y el múltiplo sobre beneficios. En este sentido, justifican el plan para iniciar una recompra de acciones por valor de 800 millones de euros que comenzarán el próximo lunes, un movimiento que valoran como un «beneficio para los accionistas que se queden», que, en adelante, serán «propietarios de una parte más grande del banco». Sobre el dividendo, históricamente más agradecido para los numerosos accionistas minoritarios del grupo, será de más de 64 céntimos por acción una vez se complete la venta de TSB y el reparto que le va asociado, por encima de los 20,44 céntimos que han marcado como guía a superar en los próximos dos años.

