El Banco Sabadell confirma las expectativas de los analistas y cierra 2025 como la única entidad financiera del Ibex-35 con un beneficio inferior al del curso anterior. La entidad catalana ha reportado unas ganancias de 1.775 millones de euros, un 2,8% menos que en 2024, cuando generó un resultado neto históricamente elevado de 1.827 millones. Entre los culpables, la OPA hostil que BBVA dirigió durante buena parte de los dos últimos cursos: según la compañía que preside Josep Oliu, si se eliminan los «extraordinarios de 2024», el beneficio habría aumentado un 3,4%. Los presentados hoy son, además, los primeros resultados tras el anuncio de que César González-Bueno dejará de estar al frente de la empresa, y será sustituido por Marc Armengol, hasta ahora primer directivo de la filial británica, TSB, vendida al Banco Santander en pleno conflicto con el Banco de Bilbao.
Sobre este resultado, el Sabadell ha comunicado también un nuevo programa de recompra de acciones por valor de 800 millones de euros, que ha sido autorizado por el Banco Central Europeo y comenzará a rodar el próximo lunes 9 de febrero. De estos, 365 millones provienen de los beneficios alcanzados en 2025, mientras que los 435 millones restantes se dedican a redistribuir el capital por encima del 13% CET1 que marca la estrategia del banco catalán. A esta recompra se añaden los 700 millones distribuidos en forma de dividendo a cuenta de los resultados de 2025, así como la redistribución extraordinaria de 50 céntimos por acción tras la venta de TSB.
Más allá de los costos extraordinarios, las magnitudes del banco han ido al alza. La actividad comercial ha permitido elevar la rentabilidad del grupo (RoTE) hasta el 14,3%, y se espera que alcance el 14,5% durante 2026; mientras que la ratio de capital se eleva hasta el 13,65%. En línea con el resto de entidades financieras españolas, el Sabadell ha sufrido una caída próxima al 4% en el margen de intereses, hasta los 4.837 millones de euros, lastrado por las rebajas de tipos del Banco Central Europeo. Ahora bien, asumen que, con la situación monetaria estabilizada, esta partida vuelva a crecer «a un ritmo superior al 1%» en el curso que ahora comienza.

Mejoras en el crédito
La rebaja de los tipos de interés ha ayudado a elevar el volumen de crédito vivo en todos los segmentos relevantes de la cuenta del Sabadell. El alza más significativa se ha detectado en los créditos al consumo, con cerca de un 18% más año a año, hasta los 5.400 millones de euros prestados; seguido de los créditos al sector público, que escalan más de un 10% y rozan los 11.000 millones de euros. El motor de la actividad crediticia de la compañía, sin embargo, son aún las hipotecas y, especialmente, el segmento empresarial: los préstamos para compras de vivienda han crecido más de un 5%, y se han quedado cerca de los 40.000 millones de euros; mientras que la financiación a pymes y grandes empresas se ha acercado a los 45.000 millones de euros, un 2,4% más que un año antes.
Con todo, la directiva catalana celebra el cumplimiento de los compromisos financieros, a pesar de haber recortado el beneficio en términos interanuales. Según González-Bueno, las ganancias de 2025 «permiten confirmar las previsiones del plan estratégico 2025-2027», hecho que queda confirmado con los nuevos programas de retribución al accionista. «El proyecto del Sabadell se sustenta en unos objetivos de rentabilidad que dan apoyo a una remuneración atractiva para nuestros accionistas», argumenta el aún primer ejecutivo. Por su parte, el director financiero, Sergio Palavecino, ha destacado las «dinámicas de negocio y de balance positivas que lo llevan a generar capital a ritmos muy elevados durante el año». Sobre estas cifras, el grupo se permite «autofinanciar el crecimiento del libro de crédito y ofrecer una remuneración atractiva al accionista».



