El Pacto Nacional por la Industria contará con 5.000 millones de euros. El proyecto, que cubrirá el período 2026-2030, desarrollará 190 medidas para «relanzar y transformar el modelo industrial del país», según ha detallado el departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat. Así lo ha comunicado el consejero Miquel Sàmper en un acto del Consejo Catalán de la Empresa, con la participación de las principales entidades del tejido económico del Principado. El listado de medidas tal como se ha aprobado en el Consejo, cabe decir, solo suma unos 4.663 millones de euros, si bien los agentes sociales se han comprometido a «trabajar de manera coordinada» para ampliar la dotación a lo largo de los cuatro años de vigencia del plan. Sàmper ha celebrado el carácter «participativo» del documento, que «recoge las diferentes voces del país que pueden aportar sobre nuestra industria»; desde patronales y sindicatos a partidos, colegios profesionales, universidad o cámaras de comercio, entre otros. En este sentido, el consejero celebra la capacidad del plan para adaptarse a la realidad cambiante del tejido productivo: «Debe poder reconocer rápidamente las nuevas amenazas y oportunidades e implantar nuevas acciones», ha reclamado.
El objetivo principal del pacto, según ha explicado Sàmper, es elevar la participación de la industria catalana en el PIB del país, y hacerla más productiva. Actualmente, el sector secundario aporta cerca del 20% del valor añadido bruto catalán; con una «gran relevancia cualitativa», por el valor de los puestos de trabajo que genera. Los 20 puntos eran un objetivo prioritario para las administraciones catalanas a principios de la década. Ahora que se ha llegado a este umbral, el consejero aspira a hacer crecer aún más la aportación industrial al VAB. Marca el horizonte en un 30% del total de la economía. «Me gustaría que la industria tuviera el mayor peso posible en nuestra economía», ha declarado.

Productividad en aumento
La industria catalana, cabe decir, ya acumula una mejora sustantiva de la productividad en los últimos años, con un valor añadido bruto por ocupado acumulado del 13% entre 2013 y 2023, justo antes de la entrada en vigor del anterior Plan Nacional por la Industria. Supera, de hecho, la media europea en tres puntos (10,8%); e incluso la de Alemania (12,7%); y deja atrás, con mucha diferencia, la española, que genera un crecimiento industrial prácticamente inexistente, del 0,3%. Esta capacidad de crecer en calidad se ha visto reflejada en el nuevo récord exportador registrado este viernes, con un mercado exterior catalán que ha superado por tercer año consecutivo los 100.000 millones de euros, con un protagonismo especial de los productos manufacturados. Se trata de un aumento del 70% respecto de 2013, por encima del rendimiento español y europeo.
El horizonte industrial
Para continuar en este mismo camino, el Pacto Nacional se marca los objetivos de mantener el crecimiento productivo, profundizar la descarbonización de la industria y aportar resiliencia al tejido ante unas cadenas de suministro internacionales cambiantes. Ordena las iniciativas en cinco ámbitos: sostenibilidad y energía, empleo de calidad, innovación y competitividad, infraestructuras y suelo industrial y transversal. Según se ha pactado con los agentes sociales, las 190 medidas buscan «Más industria en Cataluña; una industria de más valor añadido; una industria que haga la transición energética; y que genere empleos de calidad». Según Sàmper, el cumplimiento de estos objetivos contribuirá también a la «cohesión social» del Principado, una característica de los «territorios más industrializados» que ha calificado de «intangible de un valor incalculable hoy en día».



