El sector audiovisual catalán continúa encadenando años de expansión a pesar de la fuerza centralizadora de Madrid. Según un reciente estudio de Acció, la agencia para la competitividad de la empresa del Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat, la industria superó en 2024 -el último año con datos consolidados- los 9.000 millones de euros de facturación por primera vez en su historia. Las más de 4.400 empresas han ingresado, en concreto, 9.120 millones de euros agregados, unos 600 millones de euros más que el año anterior. Se trata, como concreta el documento, de cerca del 3% del PIB catalán. En los últimos cinco años, según el documento, se han creado más de 200 empresas emergentes, hasta cerca de 400 start-ups activas. Todo ello es una prueba, a ojos del secretario de Empresa y Competitividad, Jaume Baró, de la «madurez» del tejido. «Este sector no es de ahora. Cataluña juega en la primera división del audiovisual», ha sentenciado Baró en una comparecencia este mismo lunes, a las puertas del Integrated Systems Europe, el principal congreso audiovisual del planeta, que se celebra en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona entre el 3 y el 6 de febrero.
Según el informe, las empresas catalanas del sector audiovisual comienzan a arraigar en el modelo productivo del principado. Tres cuartas partes de las compañías detectadas por el Departamento tienen más de 10 años de vida; y agrupan el 83% de los cerca de 45.000 trabajadores que se dedican al total del tejido. La longevidad, cabe decir, no contradice la capacidad de creación de nuevas iniciativas: la investigación de Acció sitúa 380 empresas emergentes creadas en los últimos cinco años, la inmensa mayoría de ellas concentradas en la región metropolitana de Barcelona. Cabe decir que las cifras concentran el conjunto de la cadena de valor del audiovisual catalán, desde las productoras hasta las plataformas de streaming o los canales de televisión; pasando por la postproducción, la imagen de marca o el audiovisual digital, videojuegos o experiencias inmersivas.
Por subsectores, el marketing es el que más empresas concentra. De las cerca de 4.500 empresas activas en el país, cerca del 50% se dedican a la difusión de la imagen de marca. Sin embargo, estas firmas, más numerosas, no son las que generan más valor añadido: la producción audiovisual, con solo el 44% de las empresas, aporta el 50,1% de la facturación total, y más del 48% de los puestos de trabajo activos. En cuanto a la distribución de contenidos audiovisuales, representa el 6% del tejido, pero el 14% del negocio y más del 16% de la fuerza de trabajo.
Entre las industrias concretas destaca la del videojuego, que factura cerca de 675 millones de euros en 2024, un 32% más que el año anterior; y los sistemas integrados -edificios inteligentes, por ejemplo- que rozan los 500 millones de euros, un 76% más. También las agencias de comunicación disparan la cifra de negocio, y ya superan los 372 millones de euros, un 64% más que en 2023; como también lo hacen las iniciativas de distribución y exhibición de contenidos -plataformas, pero también salas de cine, por ejemplo-, con un alza del 30% interanual, hasta los 536 millones de euros. Otros eslabones de la cadena de valor han visto erosionada su actividad: es el caso de las empresas de postproducción, que ganan 88 millones de euros en 2024, 30 millones menos que en 2023; o la tecnología audiovisual, el segundo capítulo más potente del sector, con un retroceso cercano al 10% año a año, hasta los 1.215 millones de euros.

El sector promete un «crecimiento sostenido»
Sobre estas cifras, la industria audiovisual catalana promete continuar en una senda de crecimiento en línea con la que sigue el sector en todo el mundo -o, en algunas instancias, a un ritmo superior-. Según el informe, el mercado crecerá a escala global una media del 4% año a año, por debajo de la media que ha mostrado Cataluña en los últimos años. El presidente del Clúster de l’Audiovisual de Catalunya, Miquel Rutllant, asegura que las cifras registradas son «espectaculares»; y prometen un «crecimiento sostenido que continuará año tras año».
A diferencia de otras regiones europeas, más centradas en el audiovisual tradicional, Rutllant celebra la centralidad de las nuevas tecnologías en un Principado que siempre ha destacado más en la infraestructura audiovisual que en el contenido. «La tecnología va cambiando los modelos de negocio, las reglas del juego», argumenta; hecho que amplía los horizontes de escalabilidad de los negocios.
Para lograrlo, lamenta la falta de capital privado que afecta al tejido audiovisual, pero también al conjunto de las empresas catalanas, que encuentran cada vez más dificultades para encontrar financiación para dar saltos significativos. «Hay mucho capital público», explica Rutllant; si bien las concesiones de la administración son limitadas, y permiten iniciar proyectos, pero no mantenerlos y hacerlos expandir. «Necesitamos más capital privado», añade; señalando escaparates internacionales como el ISE.
El ISE como escaparate
En este sentido, el Departamento destaca la participación creciente de empresas catalanas en el ISE. El director general del congreso, Mike Blackman, ha llamado al sector a «gritar más alto» para mostrarse a la industria fuera de las fronteras catalanas. «Si hubiéramos sabido cuán fuerte era la industria audiovisual catalana, habríamos venido a Barcelona mucho antes», ha añadido el dirigente empresarial. Entre las firmas que asistirán al congreso destacan históricas como Mediapro, Lavinia o Gestmusic; pero también firmas en pleno crecimiento, como Cactus Engineering, Ebantic, Driving Studios o NRDmultimedia, entre muchas otras. En este sentido, Baró ha anunciado que el ejecutivo tiene programadas ya varias reuniones con empresas que buscan establecerse en el sur de Europa para aterrizar en el Principado, sobre la base de la potencia de la industria local.




