«El campo muere y tiene asesinos«. Los 8.000 agricultores que han colapsado el centro de Madrid no han dudado en arremeter contra los principales partidos españoles por su apoyo al tratado comercial del Mercosur y los recortes en el presupuesto de la política agraria común impuestos por la Comisión Europea. En una manifestación que muestra el enojo del sector primario del Estado –con una representación catalana nutrida-, las principales organizaciones agrícolas han dirigido sus protestas hacia la calle Génova, bajo la ventana de la sede del Partido Popular; y al paseo Infanta Isabel, en la sede del ministerio de Agricultura. «El PP y el PSOE tendrán que hacer lo que pedimos los ciudadanos, para eso los hemos votado. Tenemos unos partidos políticos que no nos defienden«, ha estallado Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones -la entidad confederal dentro de la cual opera la catalana Unió de Pagesos, mayoritaria en el sector agrario del Principado-.
Los ataques a los dos principales partidos del régimen se han centrado en su apoyo en el Europarlamento a las diversas fases del tratado del Mercosur. Cabe recordar que los representantes en Estrasburgo de Génova y Ferraz se contaron entre los votos negativos a la iniciativa para paralizar el acuerdo y que lo revisara el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, un recurso de las izquierdas y los liberales franceses que tiene, por ahora, paralizada la aplicación de la zona de libre comercio. «Hemos pasado por Génova para decirle al señor Feijóo que se equivoca y vamos a Agricultura para decirle al señor Planas que los acuerdos son para cumplirlos, que lo tenga clarísimo», ha lanzado Cortés, recordando el entendimiento que ratificó el ministro tras las marchas de 2024 para incluir en el tratado las palancas legales reclamadas por los agricultores, como las cláusulas espejo, ahora desaparecidas del debate legal. Los exabruptos se han extendido también al presidente español, con gritos explícitos contra Pedro Sánchez desde algunos tractores.

Próximas movilizaciones
Los agricultores y ganaderos movilizados han puesto el foco en la seguridad alimentaria durante la manifestación. «Si hoy vamos a comprar un filete de ternera -ha reflexionado Cortés- sabemos que es sano. A partir del próximo año, si se firma este acuerdo, podría haber sido hormonado». Por su parte, Miguel Ángel Aguilera, presidente de Unaspi, la organización de sindicatos agrarios independientes, ha alertado que las políticas europeas están «arruinando» el campo. «Los acuerdos del Mercosur serán la estocada final al sector primario, y hay que hacer saber a los ciudadanos que les afecta directamente», ha lamentado el dirigente campesino. A la amenaza de las importaciones de bajo costo de América Latina, los agricultores añaden la crisis que supone la reducción de la dotación presupuestaria a las ayudas vinculadas a la política agraria común, que queda «prácticamente condenada a desaparecer»; así como la falta de incentivos para el relevo generacional.
Entre las reclamaciones campesinas destacan la paralización del acuerdo UE-Mercosur, con exigencias a Pedro Sánchez para que retire su apoyo a los países de la unión que quieren aplicarlo sin el visto bueno del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. También reclaman actualizar los protocolos de seguridad animal, incentivar la entrada de jóvenes en el sector o mejorar las concesiones públicas al campo. Para tal fin, Cortés mantiene el dedo en el gatillo de la movilización: «Si no conseguimos que el gobierno modifique su postura en los próximos días, los tractores volverán a recorrer las calles de Madrid», ha insistido. Por ahora, el ejecutivo ha tenido que desplegar cerca de 2.000 efectivos policiales, entre policía nacional y Guardia Civil; que se añadirán a los cuerpos locales de seguridad de los municipios afectados, principalmente la capital española. Queda por ver si, como reivindican, los agricultores y ganaderos logran, como hicieron en 2024, «hacer del sector primario una cuestión de Estado.

