Cuando llega el invierno, la naturaleza se transforma y ofrece paisajes que parecen sacados de un cuento. Uno de estos lugares es la Ruta de los 7 Gorgs de Campdevànol, una excursión muy popular en verano, pero que en los meses fríos se convierte en una experiencia aún más mágica: estalactitas, hielo y un silencio que envuelve el bosque.
Cerca de Ripoll, a solo una hora y media de Barcelona, esta ruta circular de unos 8 km recorre siete pozas naturales alimentadas por el Torrent de la Cabana. En invierno, el frío convierte las cascadas en esculturas de hielo y las pozas se transforman en espejos de agua quieta.
Una excursión para disfrutar del agua
El punto de inicio es el área de descanso de la Font del Querol, en las afueras de Campdevànol. El camino está bien señalizado y presenta un desnivel de unos 340 metros. Aunque es una excursión asequible, es necesario llevar buen calzado, sobre todo en invierno, cuando el terreno puede ser resbaladizo.
Si vas en fin de semana o en temporada alta (Semana Santa y verano), es necesario reservar el ticket de acceso al Torrent de la Cabana a través del Ayuntamiento de Campdevànol.
Cómo es la ruta y qué encontrarás en cada poza
1. Gorg de la Cabana
Para llegar hay que desviarse ligeramente del camino y bajar por un tramo con cuerdas. La recompensa es grande: una poza amplia con una cascada potente, a menudo tranquila porque muchos excursionistas no se acercan.
2. Gorg de la Tosca
Uno de los más bonitos de la ruta, especialmente en invierno. Sus aguas verdes, las paredes cubiertas de musgo y la humedad constante le dan un aire casi mágico.
3. Gorg de l’Olla
Pequeño y de forma circular, es un punto ideal para hacer una pausa. Su cascada discreta y la cavidad natural que lo rodea lo hacen muy fotogénico.

4. Gorg de la Bauma
Uno de los más impresionantes. Rodeado de grandes bloques de roca y vegetación, requiere una bajada breve pero pronunciada. En invierno, las estalactitas que se forman alrededor del salto son espectaculares.

5. Gorg del Forat
Más discreto y escondido entre vegetación. Su tranquilidad lo convierte en un rincón perfecto para reconectar con el bosque.

6. Gorg Petit del Colomer
Amplio y armonioso, es la versión “suave” de la última poza. Un buen lugar para descansar antes del tramo final.

7. Gorg del Colomer
El más grande e imponente de todos, con una cascada de entre 10 y 15 metros. Cerca hay un bar y una zona de pícnic, ideales para hacer una parada antes de emprender el camino de regreso.

Una postal de invierno en Girona
La Ruta de los 7 Gorgs es una de las excursiones más destacadas del Ripollès. En verano, invita al baño; en invierno, es un espectáculo de hielo y naturaleza. Una caminata para disfrutar del silencio, del agua y del bosque en estado puro.
¿Y tú, te animas a descubrirla esta temporada?
