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Com en Nepal, un GLOF masivo en Guadarrama hace 49.000 años: así la crecida guió a los primeros neandertales de Segovia

La noticia nos sacudió. Desde el Himalaya, un glaciar se desplomó con una fuerza inimaginable. Borró un paso fronterizo en pocos minutos, una imagen que nos persigue. (Sí, a nosotros también nos puso la piel de gallina).

Pero, ¿qué pasaría si te dijera que un desastre de una magnitud similar, una catástrofe natural, ocurrió aquí mismo, en nuestra península, hace miles de años?

No hablamos de una simple crecida. Este evento colosal, un verdadero tsunami interior, no solo cambió el paisaje para siempre. Fue el detonante de una de las historias más fascinantes de nuestra prehistoria.

Una solución inesperada de la naturaleza para la vida humana. Una revelación que la ciencia acaba de desenterrar.

Estamos hablando de un GLOF masivo. Una inundación por desbordamiento de lago glaciar en la Sierra de Guadarrama. Hace unos 49.000 años, el corazón de Segovia fue el centro de un desastre épico.

Un fenómeno natural que, a pesar de su poder destructivo, abrió las puertas a la llegada de los primeros neandertales a la región.

La Guadarrama, un Nepal prehistórico

En aquella época, la Sierra de Guadarrama no era como la conocemos hoy. Sus cumbres estaban cubiertas por extensos glaciares. Cuando estas masas de hielo comenzaron a derretirse lentamente, crearon una serie de lagos glaciares, auténticas bombas de relojería en la montaña.

Un día, el desastre era inevitable. Uno de estos lagos cedió bruscamente. La ruptura liberó una cascada gigante de agua, lodo, piedras y ramas. Una riada con una velocidad y una fuerza devastadoras que fluyó por los valles del Eresma y el Duratón, llevándose todo a su paso.

El Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) lo ha estudiado. Las pruebas son abrumadoras. Los geólogos, como Andrés Díez Herrero, han encontrado sedimentos de esta riada en el Abrigo del Molino. Estas capas están más de 11 metros por encima del curso actual del río Eresma. (¡Una auténtica locura!).

La naturaleza a menudo actúa de maneras que nos superan. Este GLOF fue un evento que cambió el mapa, y el destino, de toda una región.

La riada que abrió las puertas a la humanidad

Pero aquí viene la parte más sorprendente, la que convierte esta historia en un secreto revelador. Cuando esta colosal riada arrasó el paisaje, el valle estaba vacío. La cueva del Abrigo del Molino, un lugar clave para la investigación, no tenía habitantes.

El GLOF no destruyó ningún asentamiento. Al contrario, limpió el terreno. Dejó un valle libre y habitable. Preparó el escenario para los que llegarían miles de años después. Un ejemplo más de cómo la naturaleza, sin quererlo, puede ser nuestra mejor aliada.

Los arqueólogos descubrieron una cronología fascinante. En la base del yacimiento, las capas de la gran riada. Justo encima, los niveles musterianos. Aquí es donde encontramos las herramientas de piedra que usaban nuestros antepasados más robustos: los neandertales.

Esta secuencia estratigráfica es la validación definitiva. Permite datar con una precisión increíble la llegada de estos primeros pobladores. Los neandertales no fueron testigos de la riada, sino que colonizaron el territorio una vez la furia del agua se había calmado y el valle se había estabilizado.

Así, esta riada masiva, que podría haber sido una tragedia, se convirtió en el catalizador de la presencia humana. Guio a nuestros antepasados hacia un nuevo hogar. ¿Un truco geológico del destino, quizá?

Un aviso del pasado para nuestro presente

La historia no es solo para curiosos. Estos fenómenos glaciares no son exclusivos de lugares lejanos. Se calcula que 15 millones de personas alrededor del mundo viven expuestas a estos «tsunamis glaciares». El riesgo es constante, y el Himalaya no es el único lugar amenazado.

Los expertos ya advierten. Mecanismos equivalentes al que devastó el Eresma y, más recientemente, el valle del Trishuli en Nepal, podrían ocurrir hoy en día en los Alpes. La Sierra de Guadarrama ya nos advirtió hace miles de años.

El conocimiento de estos eventos antiguos es una herramienta imprescindible. Nos ayuda a entender mejor nuestro planeta. Y sobre todo, nos prepara para los retos futuros.

Haber leído esto es una decisión inteligente. Nos da una perspectiva única sobre el poder de la naturaleza y nuestra propia historia. Una historia que todavía se escribe, ¿verdad?

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