Los sindicatos mayoritarios del Estado español como Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) han propuesto que el salario mínimo interprofesional (SMI) llegue a los 1.273 euros brutos mensuales para 2026. La cifra propuesta por los sindicatos implica un aumento de 89 euros, lo que representa aumentar el SMI un 7,5%. Actualmente, los sueldos más bajos están fijados en 1.184 euros y los sindicatos buscan con la propuesta que se garantice que el SMI represente el 60% del salario medio neto, tal como se indica en la Carta Social Europea.
Los sindicatos han apostado por incrementar los sueldos mínimos hasta los 17.822 euros al año, ya que según han argumentado desde CCOO y UGT para poder alcanzar este 60% el SMI debería situarse como mínimo en los 1.216 euros netos mensuales. En rueda de prensa los representantes de los sindicatos han señalado que su propuesta definitiva implica un aumento superior al que sería necesario, pero argumentan que se debe tener en cuenta el efecto que tendrá la tributación del IRPF para poder mantener el incremento después de impuestos. Además, desde los sindicatos señalan que se han hecho los cálculos para poder incluir a todas las personas asalariadas y que se llegue al umbral de la Carta Social Europea, por eso destacan que los cálculos se han basado en un perfil tributario «más exigente» como es una persona trabajadora sin hijos ni cargas familiares.
En declaraciones recogidas por la ACN el secretario de Acción Sindical de CCOO, Javier Pacheco, ha asegurado que «las empresas están en condiciones de asumir esta realidad» que genera el contexto económico que atraviesa el país. De hecho, Pacheco ha destacado que los márgenes empresariales crecen y lo hacen por encima de la evolución que sufren los salarios y señala que hay una necesidad clara de reequilibrar la participación de las rentas de trabajo en la economía.

Reformar el real decreto que regula el SMI
Los dos sindicatos también han querido añadir presión al gobierno español, a quien han pedido que apruebe una reforma profunda del Real decreto que regula el SMI. De hecho, los representantes de los trabajadores señalan que se necesitan tres modificaciones clave para poder mejorar las condiciones de los asalariados del Estado español. Los sindicatos piden que se defina mucho más claramente cuál es la estructura salarial, limitar la compensación y absorción a las empresas y poder hacer que las subidas del SMI lleguen al salario de los trabajadores. La última demanda de los sindicatos implica una cooperación entre el estado y ellos mismos, ya que piden que el gobierno español modifique el Real decreto para vincular el SMI a la negociación colectiva, donde ellos son parte fundamental.



