La alegría de los ricos también dura poco tiempo. Después de una sesión de euforia bursátil, con los principales índices comunitarios disparados por encima del 2%, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha borrado todo atisbo de paz en Irán y ha causado estragos en los mercados. Los grandes selectivos de referencia de la Unión abren la jornada con pérdidas de más de un punto, y el petróleo vuelve a escalar por encima de los 100 dólares. La chispa que ha vuelto a encender el pánico entre los capitales ha sido el tono de Trump en su primer discurso televisado desde el inicio de la guerra: el mandatario ha mantenido la tesis de que los ataques sobre Oriente Medio durarán solo «dos o tres semanas». Para salir de la situación, sin embargo, pretende recrudecer la ofensiva, hasta el punto de que ha amenazado con «devolver a Irán a la edad de piedra». «Atacaremos con mucha más contundencia», ha advertido el inquilino de la Casa Blanca, contra las expectativas de apaciguamiento que se habían instalado en las horas anteriores.
La mayoría de índices, cabe decir, aún no han borrado todas las ganancias del miércoles. Se han despertado, no obstante, con la práctica totalidad de los valores en rojo. El Ibex-35 retrocedía, a las 10 de la mañana, más de un 1,2%, con solo cuatro empresas en ganancias. Similar es la imagen en las bolsas francesa, alemana y británica, empapadas por el mismo cubo de agua fría. El DAX 40 de Frankfurt se deja cerca de un 1,5% de la cotización al inicio de la jornada, y se queda a solo un punto de borrar todos los rendimientos del miércoles. El batacazo en el CAC 40 parisino es menos intenso -roza el 1%- por la baja presencia de bancos en el selectivo; mientras que el FTSE británico también ha comenzado el día en negativo, pero se ha ido recuperando y ya roza el punto de equilibrio. Observando el conjunto de los mercados europeos, el Eurostoxx 50 -el listado que agrupa el medio centenar de empresas con más valor del continente- cae un 1,66%, lastrado por la industria y el sector financiero.
En el caso español, las principales víctimas del discurso trumpista han sido, precisamente, las mismas que ganaron posiciones el miércoles: la banca, la industria pesada y las constructoras. Los valores más afectados en la apertura del parqué son ACS, la constructora de Florentino Pérez, que ve cómo su cotización se erosiona un 3,3%; y la siderúrgica Arcelormittal, que retrocede más de un 4%. La gran banca, que había celebrado la pasada sesión un supuesto retorno a la calma económica, ve cómo su acción se desploma entre un 1,2%, como en el caso de CaixaBank, y un 2,6%, como el que sufre el Banco Santander. Otras firmas del secundario, como Inditex, Fluidra o Ferrovial se suman a las caídas próximas a los dos puntos porcentuales; y supera este umbral Indra, que debe agregar a la mala situación internacional el terremoto interno que causó el miércoles la dimisión de su presidente, Ángel Escribano.

Por el contrario, las energéticas se aprovechan del pánico inflacionista en el sector para inflar el valor de sus títulos. La que más lo hace es -también reflejada en la sesión del miércoles- Repsol, que perdió cerca de un 3% con las perspectivas de paz; y se ha más que recuperado en la primera hora y pico de la sesión entrante. (3,21%). Lejos de la petrolera, Redeia y Enagas ganan alrededor de un 1%. También Naturgy e Iberdrola se salvan del descalabro, pero sus ganancias son exiguas si se comparan con la multinacional que preside Antoni Brufau (+0,3% y +0,15%, respectivamente).
Paralelismos en Europa
La composición del hundimiento en el resto de plazas financieras de la Unión, como fue el miércoles la de la escalada, es similar a la española. En Frankfurt, dos de los grandes perdedores del inicio de la jornada son Deutsche Bank y Commerzbank, con un -3% y un -2,04% respectivamente, lastrados por las malas perspectivas para el conjunto de la economía. También se hunde Deutsche Telekom, con aún más intensidad (-4,3%); si bien el caso de la teleco no está tan vinculado a la guerra en Irán como a sus resultados anuales, que presentó el miércoles por la noche y que los analistas e inversores del país han calificado de «engañosos». A diferencia de Madrid, sin embargo, el selectivo alemán sí registra un batacazo para ciertas firmas energéticas, como Siemens Energy, que se deja cerca de un 4,7% en los primeros compases del día. También caen industriales como la fabricante de aviones Airbus, la farmacéutica Bayer o la referencia de materiales para la construcción Heidelbergcement, todas ellas en números rojos superiores al 2%.
En el caso francés, la industrial Schneider Electric lidera las caídas, con un 3,6% menos que en el cierre anterior; seguida de Arcelormittal, que se refleja en el valor español y cae un 3% intradía. La banca también se hace eco del rendimiento de los vecinos y abre la jornada en pérdidas, con Société Générale en un -3,1% y BNP Paribas y Crédit Agricole con caídas más modestas, alrededor del 2%. Igual que el Ibex, el CAC solo tiene una pieza que registra ganancias relevantes: TotalEnergies, que había caído cerca de un 3% el miércoles, se aprovecha en esta apertura de la potencial subida del precio de los carburantes y se eleva cerca de un 2,5%.

