El Estado español se aleja poco a poco de los objetivos de precios marcados por el Banco Central Europeo. La inflación subyacente, aquella que no incluye los elementos más volátiles de la cesta -alimentos no procesados y energía, principalmente- ha subido una décima en febrero, hasta el 2,7%, después de permanecer estable durante un trimestre completo. El alza se explica por el cruce de los precios de la gasolina y de la electricidad: la primera ha registrado un encarecimiento más fuerte que durante febrero de 2024; mientras que la segunda continúa a la baja, en la misma tendencia que ya ha seguido desde principios de año.
Fuera del entorno controlado de la core, el IPC general se ha mantenido estable en el 2,3%, la misma tasa registrada en enero, según las cifras avanzadas por el Instituto Nacional de Estadística. De esta manera, el Estado rompe la tendencia de tres meses de reducciones de la inflación interanual. Cabe decir que solo queda congelada la comparación interanual: si se sitúan en paralelo los precios de febrero con los de enero, se aprecia un encarecimiento general del 0,4%. A la espera de la confirmación a principios del mes de marzo, cuando el INE ya contará con los datos definitivos, pues, el poder adquisitivo de los hogares del Estado no consigue crecer por la vía de costos. Se trata de la primera racha de dos meses con la inflación subyacente por encima de la general desde abril-mayo de 2025, cuando el índice core escapó del objetivo monetario del 2% y se elevó cuatro décimas.

El ministerio defiende el dato
A pesar de las dudas macroeconómicas, el Ministerio de Economía del gobierno español, dirigido por Carlos Cuerpo, ha asegurado que la economía del Estado «continúa en el camino de control de precios marcado por el objetivo del BCE», estricto en el 2% a medio plazo. Para Cuerpo, la «moderación de la inflación» favorece las rentas del trabajo, que crecen, por convenio, más que la cesta de precios. Esta tendencia, a ojos del departamento económico del ejecutivo de Sánchez, «permite a las familias ganar poder adquisitivo».



