La Generalitat ha confirmado este jueves la detección de seis nuevos casos de peste porcina africana (PPA) dentro de la zona de alto riesgo, lo que eleva a 342 el número total de jabalíes infectados desde que se declaró el brote a finales de noviembre. Los nuevos datos llegan solo un día después de que el Gobierno anunciara que mantendrá las restricciones de acceso a Collserola y al resto de espacios afectados al menos hasta finales de verano.
Según el último balance semanal del Departamento de Agricultura, desde el inicio de la crisis sanitaria se han analizado 6.787 jabalíes, de los cuales 6.445 han dado negativo. Durante los últimos siete días se han capturado 346 ejemplares dentro de la zona infectada, una cifra que sitúa el total de capturas en 6.964 animales entre las zonas de alto y bajo riesgo.

El dispositivo desplegado para contener la expansión del virus también continúa activo. Solo durante la última semana han participado 1.821 efectivos y se han llevado a cabo dos batidas con la colaboración de 38 cazadores y 36 perros. El objetivo sigue siendo evitar que la enfermedad salga de la zona afectada y llegue a explotaciones porcinas, un escenario que podría tener graves consecuencias económicas para el sector.
Restricciones hasta después del verano
Las nuevas detecciones refuerzan la decisión anunciada este miércoles por el Departamento de Agricultura de mantener las restricciones vigentes al menos hasta finales de verano. La medida se comunicó a los representantes de los 19 municipios afectados durante una reunión con el consejero Òscar Ordeig, en la que se descartó cualquier flexibilización inmediata de las limitaciones de acceso a los espacios naturales. Desde la consejería argumentan que las restricciones han sido clave para mantener encapsulado el virus dentro de la zona de alto riesgo y recuerdan que hay «miles de puestos de trabajo en juego» vinculados al sector porcino. Por este motivo, no se prevé revisar las medidas hasta pasado el verano.
Reaperturas controladas, sin calendario
A pesar de la negativa del Gobierno a flexibilizar las restricciones, algunos municipios continúan reclamando alternativas. Es el caso de Sant Cugat del Vallès, que durante la reunión planteó estudiar pruebas piloto con reaperturas controladas en espacios muy delimitados. Entre las zonas propuestas están el bosque de Volpelleres, así como los alrededores del Pi d’en Xandri y Torre Negra. La propuesta, sin embargo, sigue sin calendario ni ubicaciones definidas. Agricultura mantiene que cualquier cambio deberá esperar y que la prioridad sigue siendo controlar un brote que, casi siete meses después de su aparición, sigue registrando nuevos casos y obliga a mantener cerrada buena parte de la sierra de Collserola.
