La escalada del precio del petróleo a raíz de la guerra en Irán continúa sin freno. Los ataques a infraestructuras energéticas en ambos bandos han impulsado el barril Brent más de un 7% este jueves, rozando los 115 dólares. Con este nuevo rally, la referencia europea para el crudo ya se sitúa 73 dólares por encima del precio que marcaba antes del inicio del conflicto, con el ataque de posiciones iraníes por parte de Estados Unidos e Israel. El marcador estadounidense, el West Texas Intermediate, ha logrado mantenerse estable, e incluso ha retrocedido ligeramente este jueves, hasta los 96 dólares; mientras que el gas natural acelera aún más, un 23% día a día, hasta los 67,3 euros por megavatio/hora. Esta última, cabe recordar, es la indicación que fundamenta el encarecimiento de la factura de la luz en el sistema eléctrico marginal europeo.
El nuevo aumento del precio se comenzó a notar el miércoles, a raíz de los ataques israelíes sobre la planta gasista de South Pars, la más grande del planeta, bajo control iraní. Fue la primera ofensiva a gran escala sobre un eslabón de la cadena de valor petrolera en la región, después de varias jornadas en que el mando militar estadounidense aseguraba que solo tenía en la mira objetivos militares. De hecho, el bombardeo sobre la isla de Jark, en el estrecho de Ormuz, no detuvo la refinación de petróleo. A raíz de este avance militar, el liderazgo de la Guardia Revolucionaria iraní aseguró que se veía «legitimado» para lanzar una ofensiva sobre el sector petrolero y gasístico en Qatar y en los Emiratos, países desde los cuales EE.UU. está lanzando buena parte de su ofensiva aérea contra el país. Esta madrugada, así, ha atacado el complejo catarí de gas licuado de la localidad de Ras Lafan, una de las más relevantes de la región, y ha desencadenado el pánico de precios que se acumula durante la jornada.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya ha disciplinado a Tel Aviv en cuanto a los ataques sobre la industria petrolera; unos objetivos que tienen poco encaje en la etérea hoja de ruta militar de Washington. Israel, ha asegurado, «no volverá a atacar el campo de gas de South Pars». También ha señalado a Teherán, cabe decir, y ha recriminado a los ayatolás sus «ataques contra países inocentes»; que avisa que garantizarán represalias. Según ha asegurado QatarEnergy, la compañía petrolera pública del emirato, los cohetes iraníes han dejado dañadas «varias instalaciones» de GNL. Los impactos habrían causado «incendios de gran magnitud y daños colaterales considerables». Se trata del primer choque que podría generar una disrupción severa en el sector energético global, después de más de dos semanas de guerra.

Pánico bursátil
La mala situación energética ha vuelto a hacer temblar las bolsas europeas, que apuntan a caídas sustanciales durante la jornada. Los principales selectivos del continente abren este jueves con retrocesos más que considerables: cerca de las once y media de la mañana, el Ibex-35 se desploma más de dos puntos porcentuales, con valores como Cellnex (-6,8%) o Indra (-5%) en caída libre. Solo Repsol aguanta el tipo y crece menos de un 1%, gracias a la previsión del encarecimiento del petróleo y a su posición en otras regiones productoras, como el Caribe o América Latina. Cabe decir que el resto de energéticas pierden valor a ritmos mucho inferiores que el conjunto del mercado. Naturgy se deja solo cinco décimas, mientras que Iberdrola retrocede en un 0,4%.
El CAC40 francés también sufre un agujero importante, con una caída del 1,77% a media mañana. Como en el caso español, solo las energéticas sobreviven al golpe -TotalEnergies crece un 1,07%-, mientras que el operador turístico Accor se desploma más de un 10% en las primeras horas de la mañana. La situación en Alemania es similar: el DAX40 pierde unos 600 puntos, alrededor del 2,5%. En el caso de Frankfurt, aguantan el tipo la energética RWE y la aseguradora Hannover Rue, ambas con ganancias exiguas, alrededor del 0,3%; mientras que el agujero más profundo se encuentra en el valor del grupo inmobiliario Vonovia, que se deja un 8% día a día.

