L'escapadeta
Este es el pueblo de Tarragona que se convierte en la capital de los calçots este fin de semana

Hay días de invierno en que el humo de las primeras brasas se eleva con una especie de quietud antigua, como si quisiera marcar el ritmo del pueblo antes de que las calles se llenen. Es un olor que despierta recuerdos, incluso entre quienes llegan por primera vez, y que anuncia una fiesta que se ha ido tejiendo con paciencia durante generaciones.

Un ambiente que late antes de revelar el nombre

Antes de que los visitantes lleguen, ya hay movimiento. Los puestos se despliegan en los rincones más antiguos, los sacos de leña golpean las aceras y las primeras llamas encienden una jornada que aún parece dormida. Es en estos instantes, cuando todo se está preparando, que se puede intuir la magnitud de lo que está a punto de suceder.

El paisaje cambia sin prisa, pero de manera inevitable. Las fachadas observan en silencio cómo el pueblo se viste para una celebración que, aunque popular, mantiene ese punto de ritual íntimo. Aún nadie dice dónde estamos, pero la pista es evidente: aquí la brasa es casi un idioma propio.

Valls, capital efímera de un ritual de fuego y sabor

Es justo al mediodía cuando ya no hay que esconderlo: Valls se convierte un año más en el escenario de su Gran Festa de la Calçotada, un encuentro que atrae a miles de personas y que ha convertido este producto sencillo en un símbolo colectivo. La ciudad vibra con una mezcla de tradición y fiesta que se expande por las plazas, desde la del Blat hasta el Pati.

Las demostraciones de cocción, con el sonido constante de la brasa y el movimiento ágil de manos acostumbradas al fuego, llenan el centro histórico. En cada esquina hay manojos de calçots que esperan ser cocinados, carne que se dora, longanizas que desprenden un aroma imposible de ignorar y la inconfundible salsa vallenca, protagonista silenciosa de la jornada.

Los concursos que dan vida a la fiesta

A lo largo de la mañana, las calles se convierten en escenarios improvisados. En el concurso de Cultivadores de Calçots se respira orgullo y paciencia, mientras que en el de Salsa de la Calçotada se pueden observar los movimientos meticulosos de aquellos que han aprendido a base de practicar sin descanso.

Uno de los momentos más esperados llega a la plaza del Pati, donde a las 13.00 h comienza el Concurso de Comer Calçots. Ante la atenta mirada de los curiosos, los participantes se preparan para una carrera tan desordenada como divertida, acompañados por los pilares que las colles castelleres levantan con la naturalidad de un gesto cotidiano.

Un pueblo que acoge y participa

Los visitantes que buscan vivir la fiesta desde dentro pueden adquirir el Lote Degustación, con doce calçots de la IGP Calçot de Valls, salsa, vino de la DO Tarragona, pan y carquiñolis. Pero también hay quienes prefieren llevar su propia carne y cocinarla en las parrillas que la Sociedad Agrícola pone a disposición de todos.

El ambiente musical acompaña la jornada. A partir de las dos de la tarde, las canciones de Miquel del Roig y El Artriste llenan el aire con un ritmo popular que invita a quedarse un rato más. Y es que aquí el tiempo pasa de otra manera, como si la fiesta marcara el compás.

Una mirada hacia los detalles locales

La fiesta también da espacio a los productos del territorio. Puestos de Salses Fruits, Castell d’Or o Europastry permiten probar sabores que forman parte del paisaje gastronómico de la zona. Y en el horizonte, la serralada de Miramar observa cómo Valls se convierte, por unas horas, en un gran mercado festivo.

Más de un siglo de tradición avala esta celebración. Desde el siglo XIX, la costumbre de comer calçots ha ido pasando de generación en generación, hasta el punto de que la ciudad se ha convertido en su capital natural, un lugar donde la llama continúa viva cada invierno entre noviembre y abril.

El concurso de Instagram: una fiesta también digital

Este año, la celebración incorpora una iniciativa que lleva la fiesta más allá de las calles. La Cambra de Comerç, Indústria i Serveis de Valls impulsa el Concurs Festa de la Calçotada 2026 en Instagram, pensado para difundir el evento y premiar a la comunidad que lo acompaña.

Cómo participar

El mecanismo es sencillo y lo puedes ver en la web oficial aquí.

Premio y plazos

El premio consiste en un lote de productos de los patrocinadores oficiales de la Gran Festa de la Calçotada. El período de participación se extiende del 14 al 23 de enero de 2026 al mediodía, y está abierto a personas mayores de 18 años residentes en Cataluña.

El nombre del ganador se hará público el domingo 25 de enero, coincidiendo con el concurso de comer calçots, y también se comunicará en el perfil de Instagram de la Cambra de Comerç de Valls.

Un final abierto entre brasas y conversación

Cuando el humo comienza a disiparse y las últimas parrillas se apagan, queda aún esa sensación de comunidad que solo surge en días como este. Los visitantes se marchan con el sabor ahumado todavía en los labios, y los vecinos recogen con la calma de alguien que sabe que la fiesta volverá. Al fin y al cabo, en este rincón de l’Alt Camp, la brasa siempre tiene alguna historia pendiente de contar.

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