L'escapadeta
Ni Marbella ni Ibiza: el pueblo marinero de Cádiz elegido por la novia de Lamine Yamal para desconectar

El verano del famoseo siempre nos deja pistas muy tentadoras sobre dónde perderse cuando buscas escapar del bullicio diario. Sí, nosotros también alucinamos con los destinos imposibles de los futbolistas de élite, pero la jugada maestra de este año tiene acento andaluz y sabe a salitre puro.

Mientras media Liga desfila por las islas más masificadas del Mediterráneo, hay quienes prefieren apostar por el sur más auténtico. El refugio estival de Inés García, pareja de la estrella del FC Barcelona Lamine Yamal, nos ha descifrado el mapa perfecto para una desconexión absoluta sin salir de la península ibérica.

La playa casi virgen que esconde el tesoro mejor guardado de Cádiz

Olvídate de las aglomeraciones imposibles en la arena y de la lucha matutina por plantar la sombrilla en primera línea. El rincón favorito de la influencer se esconde en la provincia gaditana, concretamente en la kilométrica y fascinante playa de Tres Piedras, muy cerca de la localidad de Chipiona.

Hablamos de un arenal de carácter casi salvaje que mantiene intacta esa esencia atlántica indomable que tanto atrapa a los amantes de la paz. El entorno natural está rodeado por senderos protegidos y dunas gigantes que actúan como barrera natural, acogiendo incluso el hábitat del esquivo camaleón.

Pero lo más impresionante ocurre cuando el sol decide bajar el telón definitivamente. Las puestas de sol sobre el océano Atlántico en esta zona de la costa de Cádiz son una auténtica postal que supera cualquier filtro de Instagram sin esfuerzo.

La luz dorada baña la arena mientras el viento sopla con esa intensidad justa que limpia el aire y el espíritu. Es el momento exacto en el que entiendes por qué algunas figuras invierten su tiempo libre en estos parajes discretos en lugar de refugios artificiales.

Dónde comer el mejor arroz marinero según la ruta secreta de Inés

Un buen plan de desconexión nunca está completo sin un homenaje gastronómico a la altura de la cartera. La ruta de la joven por el litoral gaditano incluye paradas obligatorias en templos del producto local donde el arroz marinero es el auténtico rey indiscutible de la mesa.

Entre sus elecciones más sonadas destaca Calasanta Beach, un establecimiento a pie de playa con un diseño muy chic y especializado en recetas marineras de altura. Eso sí, conviene saber que la exclusividad se paga y no estamos frente al chiringuito más barato del arenal.

La combinación de un entorno natural protegido, una gastronomía marina de primer nivel y esta desconexión atlántica convierte a este tramo de la costa gaditana en la alternativa definitiva. Huir del turismo de masas nunca había sido un ejercicio de tanto lujo y categoría.

¿Te esperabas que el escondite estival del clan del momento estuviera tan cerca y fuera un secreto tan accesible para cualquiera?

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