Llevamos casi tres décadas viéndolo cada tarde en la televisión. Jordi Hurtado es el rostro que parece no envejecer nunca, pero lo que la mayoría de sus seguidores ignora es dónde se esconde cuando se apagan los focos de Saber y Ganar.
No se trata de una urbanización de lujo ni de un retiro costero. Hurtado eligió hace 24 años un municipio del Baix Llobregat que pasa desapercibido para el turismo de masas, pero que guarda una historia que se remonta a la época medieval.
El secreto mejor guardado de Molins de Rei
El presentador, nacido en Sant Feliu de Llobregat, decidió instalarse en Molins de Rei en 2002. (Sí, nosotros también nos sorprendimos al saber que una de las estrellas más grandes de la TV pública lleva más de dos décadas viviendo como un vecino más en este pueblo de 27.000 habitantes).
Lo que pocos barceloneses saben es que, sobre la ladera de Collserola, este municipio custodia las ruinas del Castellciuró. Es una fortaleza del siglo X que vigilaba el paso del río Llobregat durante la época de la Marca Hispánica.
Hoy, este Bien Cultural de Interés Nacional funciona como un mirador privilegiado. Desde sus muros de piedra se puede divisar todo el valle y, en los días soleados, el horizonte del Mediterráneo. Es el lugar perfecto para entender por qué alguien que vive bajo la presión de las cámaras busca este refugio de paz.

Un entorno de historia y naturaleza
Más allá del castillo, el pueblo ofrece una combinación inusual de arquitectura industrial del siglo XIX y naturaleza pura. Molins de Rei tiene más del 65% de su superficie dentro del Parque Natural de la Serra de Collserola, lo que garantiza rutas de senderismo a solo unos pasos de su núcleo urbano.
La historia aquí se respira en cada rincón. Desde los molinos reales que ordenó construir Alfonso II de Aragón en 1188 —y que dieron nombre al municipio— hasta los esgrafiados modernistas de Ca n’Ametller. Es un destino que parece atrapado en un equilibrio perfecto entre la prosperidad industrial de antaño y la calma metropolitana actual.
Tip secreto: Si decides visitar la zona, sube al Castellciuró por el camino de Santa Creu d’Olorda a primera hora de la mañana. Evitarás el calor y disfrutarás de una luz sobre la piedra que transforma por completo las ruinas milenarias.
Cómo llegar al rincón favorito del presentador
La accesibilidad es uno de los puntos fuertes de este refugio. Si te encuentras en Barcelona, la conexión es directa y rápida, ideal para una escapada de un día sin necesidad de organizar un gran viaje.
Para llegar en tren, la línea R4 de Rodalies conecta Passeig de Gràcia con Molins de Rei en escasos 25 minutos. Si prefieres moverte en coche, la autovía A-2 te permite llegar al centro del pueblo en poco más de 20 minutos desde la capital catalana.
Al llegar, lo más lógico es perderse por sus plazas porticadas y terminar la jornada con alguna de las rutas cortas por Collserola. Es una manera diferente de conocer la comarca, lejos de las guías turísticas convencionales y muy cerca de donde el presentador más longevo de España recarga las pilas cada noche.
¿Te animas a descubrir este rincón histórico este fin de semana o preferirás dejarlo para cuando la multitud empiece a fijarse en él?
