En el corazón de Jaén, el nacimiento del río Segura es uno de los lugares más sorprendentes, y al mismo tiempo menos conocidos, de España. Una experiencia visual y sensorial que invita a descubrir el origen oculto de uno de nuestros grandes ríos.
Allí, entre rocas calcáreas y vegetación salvaje, el agua brota de una pequeña cavidad kárstica a unos 1.350–1.400 metros de altitud. El fenómeno natural cautiva tanto por su belleza como por la fuerza geológica y el simbolismo de ser el “punto de origen” del río. Un lugar donde el silencio del entorno solo es roto por el sonido constante del agua que nace.
Un nacimiento oculto en las entrañas de la montaña
Situado en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, el nacimiento del río Segura se encuentra en un entorno remoto y sobrecogedor. A pocos kilómetros del municipio de Santiago-Pontones (Jaén), el agua emerge desde una surgencia natural en la roca calcárea. El lugar desprende un aura casi mística.
El entorno es áspero, puro y silencioso. El acceso se realiza por caminos señalizados y una pasarela, y alrededor hay un área recreativa con mesas y paneles informativos. A pesar de esta intervención, la sensación de naturaleza viva permanece intacta: una balsa cristalina recoge el agua que brota de la montaña.
En épocas de lluvias intensas, el caudal aumenta de manera notable y el agua puede salir a borbotones. Algunos visitantes han descrito este fenómeno de manera similar al “reventón”, aunque está documentado sobre todo en el río Mundo y no de manera sistemática en el Segura.
@viajatu 📍 Nacimiento del río Segura, Jaén. ¡Espectacular! #travel #spain #andalucia #sierracazorla ♬ Cornfield Chase – Hans Zimmer
La cueva que respira agua
El punto de surgencia es modesto a primera vista, pero de un gran valor simbólico. Desde el interior oscuro y húmedo, el agua fluye sin pausa, como si la montaña respirara.
Lo que hace especial este nacimiento no es su caudal ni su fama, sino su carácter oculto y salvaje. Es una surgencia que parece proteger un secreto antiguo. El contraste entre la dureza de la roca y la fluidez del agua crea una postal hipnótica.
Hay otros ríos en la península que también nacen de cuevas o surgencias kársticas, pero pocos mantienen esta pureza visual. Aquí, a pesar de la presencia de una pasarela de madera para proteger la zona, la naturaleza sigue dominando: piedra, musgo, líquenes y agua que corre.
Río Segura: del misterio a la vida
El Segura comienza su camino con humildad, pero pronto gana caudal y personalidad. Desde los primeros metros, el agua da vida al ecosistema local: la vegetación se vuelve densa, los sonidos cambian, y pequeños anfibios y aves hacen acto de presencia.
A medida que el río desciende, transforma el paisaje: nutre huertas, refresca pueblos y es columna vertebral de valles enteros. Este tramo inicial no es tan conocido como los que atraviesan Murcia o Alicante, pero es, sin duda, el más auténtico.
El Segura es uno de los ríos más importantes del sureste peninsular. Pero su alma, su origen, late en este rincón casi secreto entre montañas.
Cómo visitar este rincón mágico
Para llegar al nacimiento del Segura hay que desplazarse hasta la zona alta de Santiago-Pontones. Hay rutas de senderismo señalizadas, pero conviene informarse previamente. No siempre es fácil el acceso, y en épocas de nieve puede complicarse.
Lo ideal es visitarlo en primavera o después de lluvias, cuando el caudal es más generoso y el entorno muestra su máxima vitalidad. Es recomendable llevar calzado de montaña, ya que hay tramos con piedra suelta y humedad.
Respetar el entorno es clave. A pesar de la tentación de acercarse demasiado a la cavidad, no hay que atravesar las barreras de protección ni alterar el ecosistema. Es un espacio natural protegido y sensible.
El municipio ofrece alojamientos rurales y algunos paneles informativos que enriquecen la visita. Pero lo más valioso que uno se lleva no se encuentra en ningún folleto: es la emoción de ver nacer un río.
El otro gran espectáculo: el nacimiento del Río Mundo
Aunque el Segura impresiona por su misterio, el nacimiento del Río Mundo, en Riópar (Albacete), es otra maravilla subterránea que merece mención.
En este caso, el agua surge desde la Cueva de los Chorros y se precipita al vacío en una caída espectacular de más de 80 metros. Es un espectáculo más ruidoso y famoso, donde las cascadas y balsas forman un paisaje de película.
El fenómeno del reventón, donde el agua irrumpe súbitamente tras acumularse bajo presión, es característico y bien documentado en el Mundo. En el Segura, en cambio, lo que se produce es más bien un aumento repentino del caudal tras lluvias intensas. Así, mientras el Río Mundo ruge, el Segura susurra. Uno es espectáculo; el otro, revelación.
Por eso, si ya has visitado el Mundo, el nacimiento del Segura te sorprenderá por su delicadeza y autenticidad. Y si no has estado en ninguno de los dos, el Segura es un magnífico comienzo para enamorarte del ciclo del agua.
Volver al origen, entre agua y piedra
Allí donde la piedra respira y el agua surge sin aviso, el ser humano recuerda su pequeñez ante la naturaleza. ¿Y tú, ya has sentido la emoción de ver nacer un río desde las entrañas de la tierra? Comparte este lugar con quien merezca verlo al menos una vez en la vida.

