No es una especulación, es dato puro. El rover Perseverance de la NASA ha confirmado el hallazgo de carbono macromolecular en las rocas del cráter Jezero, en Marte. (Sí, nosotros también nos quedamos sin palabras al leerlo).
No hablamos de un simple polvo espacial. Se trata de moléculas complejas encontradas en el afloramiento bautizado como Bright Angel. Es el indicio más sólido de materia orgánica que hemos tenido jamás sobre la superficie del planeta rojo.
¿Por qué esto no es un descubrimiento más?
El carbono es el bloque de construcción fundamental de la vida tal como la conocemos: proteínas, lípidos y ácidos nucleicos. Al encontrar estas estructuras, los científicos han confirmado que el entorno de Neretva Vallis fue, hace miles de millones de años, un lecho fluvial perfectamente habitable.
La gran pregunta sigue siendo si el origen es biológico o geológico. La NASA mantiene la prudencia. Estas moléculas podrían ser fósiles de antiguos microbios o simplemente el resultado de procesos químicos entre rocas y agua volcánica antigua.

La prueba definitiva: El mapa de la vida
Lo que realmente acelera el pulso de la comunidad científica es la distancia. Hace años, el rover Curiosity encontró materiales similares en el cráter Gale, a más de 3.700 kilómetros de distancia.
Esto no es un evento aislado. El hecho de haber detectado estos compuestos en dos puntos tan remotos de Marte sugiere que las condiciones para el desarrollo de la vida pudieron ser generalizadas en todo el planeta. La habitabilidad en Marte no fue una excepción; fue, probablemente, la norma durante millones de años.

La «letra pequeña» del estudio
El hallazgo se realizó mediante los instrumentos SHERLOC y WATSON, integrados en el brazo robótico del Perseverance. La detección de carbono macromolecular directamente en la superficie indica que estas muestras han resistido la radiación y la oxidación, algo que suele destruir este tipo de pruebas antes de que podamos verlas.
Es una ventana abierta al pasado. Cada roca analizada nos cuenta qué ocurría en Marte cuando en la Tierra comenzábamos, quizás, a dar nuestros primeros pasos como seres vivos.
¿Es esto la prueba definitiva? Aún no podemos confirmarlo al 100% sin llevar las muestras a la Tierra para su análisis en laboratorio, pero cada día estamos más cerca de responder la pregunta que ha obsesionado a la humanidad desde que comenzamos a mirar las estrellas.
¿Qué más nos estará ocultando el suelo marciano? La respuesta podría estar justo bajo las ruedas de nuestro explorador.

