Barcelona llega a la cita tecnológica más importante del año en buena forma. Los últimos datos de evolución de las empresas innovadoras en Cataluña -con la capital como epicentro- revelan una tendencia alcista que escala sin aparente freno desde la pandemia. Según el Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat, el Principado ha superado las 2.400 empresas emergentes en 2025, el máximo de la serie histórica, después de crecer más de un 5% en los últimos 12 meses. La facturación de este ecosistema start-up, esencial para la atracción de iniciativas cada vez de mayor magnitud, ya roza los 3.000 millones de euros (+26%); y unos 30.000 trabajadores desarrollan su actividad en este perfil de empresas, un espectacular 34% más que hace un año. Es sobre este fundamento que el MWC abre sus puertas el lunes en Fira de Barcelona, en un momento histórico para el congreso: dos décadas después, el Mobile continúa «agrupando la comunidad tecnológica no solo para mostrar las novedades, sino para prever lo que ha de venir». Dando cuenta de esta capacidad, el Gobierno catalán facilitará la llegada a los pasillos del recinto Gran Via de más de un centenar de empresas tecnológicas repartidas entre los capítulos centrales de la feria y el 4YFN, el núcleo de la actividad tecnológica más puntera, ya perfectamente integrado con su hermano mayor.
El auge del MWC como gran nodo de la sociedad digital ha ido en paralelo a un crecimiento estelar de la tecnología catalana en el último lustro. Según un reciente informe de la agencia para la competitividad de la empresa de la Generalitat, Acció, el Principado ha atraído 9.323 millones de euros en inversión extranjera para actividades tecnológicas en el período 2021-2025. La cifra bate todos los máximos históricos, y tiene una comparación difícil con las de los períodos anteriores: en comparación con el quinquenio anterior, comprendido entre 2016 y 2020, la dinamización inversora en Cataluña para nuevas tecnologías se ha disparado un 165%. De esta manera, se consolida dentro del ranking de las regiones de todo el planeta con un mejor comportamiento en cuanto a financiación para el sector. Se cuela también en la parte alta de la lista en cuanto a nuevas iniciativas -que crecen a un menor ritmo absoluto que la facturación, lo que demuestra una mejora sustancial del valor de los proyectos que aterrizan en el país- con unas 388 en el período analizado, un 32% más que en los cinco años previos a la crisis sanitaria causada por la Covid-19.
En ciertos ámbitos concretos de la cadena de valor tecnológico, como la investigación y desarrollo (I+D) Barcelona amplía aún más su difusión global, y se sitúa entre las tres primeras ciudades con más inversión extranjera de todo el planeta. La entrada de financiación en ámbitos de investigación y digitalización se plasma en el crecimiento de la cartera de hubs tecnológicos que empresas de escala global -especializadas en IT, pero también tradicionales que buscan actualizar su operativa-, que ya dispone de 203 espacios dedicados en todo el territorio catalán, con más de 36.000 trabajadores, según las cifras del último informe especializado de la fundación Mobile World Capital Barcelona. En términos de nuevos entornos digitales y tecnológicos en el mundo empresarial, aseguran desde la Capital, Barcelona concentra siete de cada 10 que operan desde el Principado; una cifra que les permite competir directamente con los grandes nodos innovadores europeos, de la escala de Berlín, Ámsterdam o incluso Londres.

Fuera del ámbito tecnológico, han aterrizado en Barcelona firmas de la escala DHL Express, el gigante alemán de la paquetería y la logística; las británicas Smith + Nephew y Monzo -dedicadas a la biotecnología y a las finanzas digitales, respectivamente-. Incluso han llegado compañías asiáticas como la china Kage, fabricante de baterías esencial en el tejido asiático del coche eléctrico; o la japonesa Trend Micro, especialista en ciberseguridad con fundamento también en Estados Unidos. Se suman a marcas tan conocidas como las alimentarias Danone o Nestlé, que concentran en Barcelona su actividad tecnológica; o la aerolínea Lufthansa, que moviliza 300 especialistas en digitalización en la capital del país. Más allá de estos hubs, desde el Gobierno destacan la actividad de gigantes como Microsoft, Amazon, Alphabet, NTT Data o HP, que o bien operan en la ciudad o bien han participado en los proyectos de inversión extranjera dinamizados en el último lustro.
Las catalanas del Mobile
La presencia del MWC en Cataluña y la alta actividad tecnológica que continúa produciéndose fuera de las paredes de Fira permite que la semana del congreso sea una de las más lucrativas para las empresas catalanas. Año tras año, las firmas del país presentes en la exhibición han elevado sus expectativas de negocio, hasta llegar a máximos, alcanzados en 2025, de cerca de 23 millones de euros; un 23% más que el año anterior. Ya sobre estas cifras, la secretaria de Políticas Digitales, María Galindo, señalaba el nuevo negocio como «pista del dinamismo del sector tecnológico y digital en Cataluña». El curso pasado, cabe recordar, el recinto Gran Via recibió cerca de 109.000 congresistas; una cifra que se espera igualar o incluso superar este año, con unos 110.000 visitantes esperados, según ha informado la patronal móvil internacional, la GSMA, encargada de organizar el evento.
Con este público al frente, empresas catalanas de todos los rincones de la industria digital se mostrarán al mundo con la pantalla del Mobile. Cataluña aprovechará para mostrar su músculo en un ámbito tan demandado como la ciberseguridad, en el que cuenta con más de 500 empresas activas. Estarán presentes una multitud de firmas que se dedican total o parcialmente, como CodiTramuntana, Faronics o OTCEngineering, todas ellas marcas establecidas dentro de uno de los segmentos con más futuro de la industria 4.0. En un curso especialmente marcado por el advenimiento de la inteligencia artificial, una multitud de empresas la han integrado en sus soluciones, desde sistemas de información hasta la sensórica. En el rincón de las emergentes destacan proyectos como Pro1X AI, dedicada a asesorar inversores en capital riesgo, divisas y otros mercados financieros con herramientas inteligentes. En el otro lado del cuadrilátero, destacará un proyecto como el de Aima Beyond AI, que aplica esta tecnología a desarrollar asistentes virtuales para ayudar en el cuidado de las personas mayores. A las herramientas de IA se sumarán otras tecnologías ya más maduras, como la realidad virtual y aumentada, que estará presente en empresas como Beyond Reality, especializada en la industria 4.0; o Biel Glasses, un dispositivo que combina la robótica y la IA para ayudar a personas con problemas de visión a moverse por su entorno.

20 años más
Con estos vientos de cola, el MWC y la tecnología catalana buscan ampliar su alianza sine die. Según ha apuntado el Alcalde de Barcelona Jaume Collboni en su intervención en el Mobile Lunch de este año, la colaboración entre ciudad y congreso «no es temporal». El alcalde ha alabado el papel del congreso en la garantía de un «crecimiento físico y constante» de sectores de alto valor añadido alrededor de la ciudad; una expansión que ha considerado un «éxito colectivo». En un sentido similar, el consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, ha asegurado que «será difícil» que el Mobile «no pase otros 20 años en Barcelona». Para garantizar la cooperación en adelante, el titular de Empresa se ha marcado el reto «de establecer una comunión entre el Mobile y Barcelona», para evitar que se entiendan por separado. Ha destacado, además, el rol del congreso a la hora de generar conocimiento sobre las nuevas tecnologías, para ayudar a la sociedad a adaptarse a los cambios disruptivos que traerán. La IA, por ejemplo, «aporta muchas cosas positivas, pero al tiempo muchos miedos». Así, un entorno como el MWC permite asociarse para «encontrar y regular sus límites» de la mano con un sector que se encuentra año tras año. En paralelo, a juicio de la fundación, ciudad y congreso han «protagonizado los cambios tecnológicos de la última década». Según el presidente del ente, Francesc Fajula, «cuando viajamos por el mundo en el sector de la tecnología, si dices Mobile World Congress, te dicen Barcelona».
La preocupación por la vida útil del congreso ha aparecido, recientemente, desde otros sectores de la economía, con marcadamente menos capacidad productiva. La patronal de los pisos turísticos, Apartur, ha utilizado el MWC -así como el ISE, y otros encuentros empresariales de calibres similares- para enfrentarse a la regulación de los alquileres temporales y vacacionales. Según los propietarios, la retirada de las licencias de pisos turísticos anunciada por Collboni dejará «sin alojamiento a más de 52.000 asistentes» al gran congreso tecnológico. «La ciudad no podrá ofrecer suficientes camas para acoger a los profesionales», alertaba a finales de 2025 la directora general, Marian Murol. Este mismo domingo, sin embargo, desde la GSMA han minimizado esta amenaza: en declaraciones con la cadena SER, el consejero delegado de la agrupación empresarial, John Hoffman, ha asegurado que «no están preocupados en absoluto» por la regulación. «Habrá oportunidades para todos los que busquen alojamiento. Seremos creativos y trabajaremos con los socios para encontrar la manera», ha rematado Hoffman. Similar es la lectura que hacía el director general del ISE, Mike Blackman, que en una entrevista con Món Economia aseguró, justo antes del congreso audiovisual, que «Barcelona nos proporciona espacio suficientes para nuestros asistentes. Se están creando más hoteles en el entorno, más facilidad para acoger a los congresistas». Nadie parece preocuparse por los pisos turísticos entre los pasillos de la Fira.

