L'escapadeta
Torna el rostidor de pollos más conocido de la Costa Brava: abierto desde 1971 y con un menú muy corto

Planificar el menú perfecto después de una jornada intensa de sol y playa puede convertirse en una auténtica tortura veraniega. Recorrer el litoral buscando un lugar donde comer bien, rápido y sin sufrir un golpe al bolsillo es casi una misión imposible.

La mayoría de los locales turísticos de la costa caen en la tentación de inflar los precios ofreciendo menús interminables congelados que defraudan al comensal. (Sí, a nosotros también nos han cobrado una fortuna por un plato recalentado de mala calidad). La masificación parece haber destruido la cocina auténtica de temporada.

Muchos consumidores piensan que para saborear un producto legendario con un control de calidad milimétrico se debe reservar mesa con meses de antelación en un restaurante con estrella Michelin. Es un error absoluto provocado por el desconocimiento de las rutas tradicionales.

Existe un templo culinario en Cataluña que desafía todas las modas modernas manteniendo una propuesta ultra corta centrada en la excelencia absoluta. Un negocio familiar centenario acaba de confirmar la fecha oficial de su esperada reapertura veraniega.

Can Padrès: El imperio del pollo asado que paraliza el Baix Empordà

El icónico rostidor de pollos Can Padrès ha encendido la cuenta atrás para inaugurar su campaña de verano más ambiciosa. Este establecimiento histórico está ubicado estratégicamente en el municipio de Masos de Pals, en plena comarca del Baix Empordà.

La ubicación exacta se encuentra en la calle Puig Roig, número 1, a pie de una de las carreteras más transitadas por los viajeros que se mueven entre los campings, las playas de ensueño y las principales urbanizaciones de la zona.

El negocio familiar está dirigido actualmente por la tercera generación de la misma saga, manteniendo intacto el espíritu con el que abrieron las puertas en el lejano año 1971. Más de cinco décadas avalan su trayectoria impecable en el sector hostelero.

La fecha clave para los amantes de la buena mesa ya está fijada en el calendario. La gran reapertura se llevará a cabo este próximo viernes 12 de junio coincidiendo de forma exacta con el inicio del turno de cenas.

Los secretos técnicos de un menú corto con precios de derribo

La estrategia comercial de la casa se basa en una dualidad inteligente que divide su actividad entre el servicio para llevar y un imponente comedor con terraza exterior que puede albergar hasta 200 comensales simultáneamente.

En el servicio de recogida rápida para llevar, los precios mantienen una competitividad brutal contra la inflación actual. El pollo entero asado se vende por solo 12,50 euros, mientras que la opción de medio pollo se sitúa en los 6,75 euros.

Si se opta por disfrutar de la experiencia en el local, el cuarto de pollo acompañado de patatas fritas crujientes y tostadas tiene un coste de 6,50 euros, ascendiendo a 8,95 euros en el caso de solicitar la ración de medio pollo.

Las codiciadas patatas fritas del restaurante no son congeladas. Se elaboran con una variedad de patata cultivada en exclusiva para ellos por un agricultor de confianza en Sant Hilari. El producto local marca la diferencia.

El menú de sala se complementa con carnes tradicionales a la brasa como butifarra, conejo, longaniza y costillar, además de postres tradicionales de la región como el famoso recuit de Fonteta con miel artesanal.

La ingeniería del asador que acumula miles de reseñas excelentes

El éxito masivo de este fenómeno gastronómico no se debe a la suerte ni a campañas publicitarias caras en las redes sociales. Su mejor aval es una nota media de 4,6 sobre 5 estrellas en Google Reviews basada en más de 3.700 opiniones de clientes reales.

El origen de esta regularidad extrema se encuentra en una metodología de trabajo militar. Cada una de las piezas de pollo se limpia de forma manual, se revisa minuciosamente y se pesa individualmente para garantizar que se sitúe siempre en el rango estricto de 1,200 kilogramos.

Este control del peso exacto permite a los maestros y guisadores estandarizar los tiempos de cocción de manera matemática en los hornos giratorios, consiguiendo que la carne adquiera un punto idéntico de jugosidad y piel crujiente.

El proceso artesanal arranca 24 horas antes del servicio mediante una maceración secreta compuesta por una mezcla exclusiva de especias de la casa antes de pasar una hora y cuarto bajo la acción directa del fuego.

¿Sabías que durante los días de máxima afluencia en un fin de semana de agosto este local es capaz de despachar la barbaridad de 800 pollos en un solo turno de mediodía?

La reactivación de Can Padrès marca de forma oficiosa el inicio del verano gastronómico en la costa catalana. Las mesas de su terraza se venderán muy caras durante las próximas semanas. ¿Vas a dejar que te lo cuenten o vas a ir a probar el crujiente de su receta histórica?

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