L'escapadeta
El municipio catalán que convierte la historia en vivo recreando el final de la Batalla del Ebro

Allí donde el río Ebro dibuja un meandro casi perfecto se alza Flix, un municipio que combina naturaleza, memoria y patrimonio como pocos otros. Su silueta medieval, su entorno fluvial protegido y los vestigios de un pasado convulso han convertido esta villa de la Ribera de Ebro en un punto imprescindible para entender uno de los episodios más duros de la Guerra Civil.

Flix no solo destaca por su paisaje, sino también por ser el escenario del final de la Batalla del Ebro, la contienda más larga y devastadora del conflicto. Hoy, el municipio mantiene vivo este recuerdo a través de monumentos, espacios musealizados y una recreación anual que atrae a cientos de personas.

Un viaje por su pasado medieval

El casco antiguo conserva la huella de su origen medieval: la plaza Mayor, epicentro de vida social y mercados; la plaza de la Iglesia, presidida por un fresno centenario que marca el nivel que alcanzó la riada de 1907; y la iglesia de la Virgen de la Asunción, un templo del siglo XVII que aún muestra elementos góticos originales.

También sorprenden rincones como los pórticos de la calle Mayor y el Molino de Oriol, un antiguo molino de aceite del siglo XV hoy convertido en espacio museístico. Pero si hay un símbolo que domina la villa, ese es el Castell Nou.

El Castell Nou: guardián de un pasado convulso

En la parte alta, sobre una colina, se alza el Castell Nou, una fortificación de 1837 que fue clave durante las guerras carlistas y, posteriormente, en la defensa del paso de barca. Después de años de abandono, en 2009 se restauró y hoy ofrece vistas privilegiadas del meandro y el entramado histórico del pueblo.

El Castell Nou

Del viejo castillo sarraceno, destruido durante la Guerra de Sucesión, solo quedan algunos vestigios dispersos, pero suficientes para comprender su papel estratégico a lo largo de los siglos. En las afueras, la ermita del Remei, excavada parcialmente en la roca, completa este itinerario histórico.

Una ubicación marcada por la guerra

Flix fue una de las primeras poblaciones catalanas bombardeadas durante la Guerra Civil. Su posición estratégica y la industria dedicada a la fabricación de cloratita la convirtieron en objetivo prioritario. Del pasado bélico aún quedan varios refugios antiaéreos, como el de la calle Sant Josep, hoy musealizado con sonidos de sirenas, aviones y bombas para revivir el drama de la población civil.

A la orilla del río se conservan también los refugios de los Pontoneros, excavados por el mismo Ejército del Ebro para protegerse durante el repliegue. Sus galerías de unos 10 a 15 metros permiten entender la dureza de aquellos momentos finales.

Una recreación que mantiene viva la memoria

El vínculo emocional de Flix con la Batalla del Ebro es tan profundo que cada noviembre el municipio celebra una de las recreaciones históricas más impresionantes de Cataluña. Más de un centenar de participantes, llegados de todo el Estado, dan vida a soldados republicanos, tropas franquistas, personal sanitario y familias que huían del fuego.

Recreació de la Batalla de l’Ebre

A pocos metros del público, se representan los últimos instantes de la retirada republicana, incluida la simbólica destrucción del puente de hierro, un efecto de escenografía que sorprende cada año a los asistentes. La atención al detalle, los uniformes, el ambiente y la tensión narrativa convierten este acto en un auténtico viaje emocional al 1938.

Durante tres días, Flix ofrece actividades complementarias: presentaciones de libros, teatro, proyecciones, rutas guiadas y hasta baile de época que muestran cómo era la vida durante la guerra. El evento termina con una ceremonia simbólica: el lanzamiento de una corona de laurel al río en honor a las víctimas.

Un destino para recordar, entender y sentir

Visitar Flix es adentrarse en la historia reciente de Cataluña de una manera diferente: viva, tangible y profundamente humana. El meandro, el castillo, los refugios y, sobre todo, la recreación anual convierten este municipio en un espacio donde pasado y presente dialogan en cada rincón.

Si buscas una escapada con paisaje, patrimonio y memoria, Flix te sorprenderá. Y si vas durante la recreación de la Batalla del Ebro, vivirás un fin de semana único que no se olvida.

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