Hay momentos en la vida en que el cuerpo pide frenar, y Sergio Dalma lo ha tenido claro. Después de casi tres décadas viviendo en Madrid, el artista ha regresado a sus raíces catalanas para instalarse en un rincón donde el anonimato es el mayor de los lujos. (Sí, ha pasado de las multitudes de los escenarios a la paz de un pueblo de apenas 135 habitantes).
Su elección no ha sido al azar. El cantante ha encontrado su «refugio» en Púbol, una pequeña joya medieval que pertenece al municipio de la Pera, en el Baix Empordà. Aquí, la vida se mide por el saludo de los vecinos y el aroma de leña, lejos del caos urbano que marcó sus años anteriores.
Vivir entre la historia y el arte de Dalí
Púbol es conocido mundialmente por albergar el Castell Gala Dalí, el refugio que el genio surrealista regaló a su musa. Pero para Sergio Dalma, este pueblo es mucho más que un destino turístico; es su hogar. El artista vive en una construcción tradicional empordanesa de piedra que ha rehabilitado para convertirla en su cuartel general creativo.
Pasear por sus calles estrechas y compactas es como retroceder en el tiempo. La arquitectura civil se conserva intacta, y Dalma asegura que esta sencillez es lo que más valora. «La gente se mira a la cara y se da los buenos días», confiesa el cantante, subrayando que en Púbol se siente querido como persona, más allá de su faceta pública.

El estudio donde nace la nueva música
No es solo un lugar de descanso. Dentro de su casa de campo, el cantante ha diseñado un estudio de grabación integrado en la estética rústica de la vivienda. Rodeado de sus vinilos y libros, ha sido en este entorno de calma absoluta donde ha dado forma a sus últimos trabajos, encontrando la inspiración en el paisaje de campos y viñedos que rodea su propiedad.
Para Dalma, el bosque es su «mejor vitamina». Cuando necesita despejar la mente, sale a caminar por los senderos del Empordà, un hábito que le ha permitido reconectar con lo esencial. El blanco de las paredes y los materiales nobles como la madera dominan un interior pensado para la luz y la paz interior.

Un enclave estratégico en el Triángulo Daliniano
Elegir Púbol también significa estar en el corazón de una de las zonas más bellas de Cataluña. A media hora de la costa y cerca de otros núcleos medievales como Monells o Peratallada, el refugio de Dalma ofrece el equilibrio perfecto entre el aislamiento rural y la conexión con la cultura mediterránea.
Este traslado representa un cambio de ciclo para el artista de ‘Bailar pegados’. En esta etapa de madurez, el silencio de los campos de Girona se ha convertido en su mejor aliado. La Capital Gastronómica del año pasado o los grandes eventos de Madrid quedan lejos cuando se trata de disfrutar de un guiso junto a la chimenea.
¿Quién no ha soñado alguna vez con dejarlo todo e irse a vivir a una casita de piedra en el Empordà? Sergio Dalma ya lo ha hecho, demostrando que, a veces, para seguir adelante hay que volver al principio. ¿Serás tú el siguiente en buscar tu propio refugio medieval?
