L'escapadeta
Todavía estás a tiempo: escapadas de Semana Santa en España y Europa

Aceptémoslo: todos estamos contando los minutos para cerrar el ordenador y olvidarnos de los correos electrónicos. La Semana Santa 2026 ya está aquí y la presión por encontrar el destino perfecto comienza a notarse.

No queremos lo de siempre. Buscamos ese lugar donde la desconexión sea real, donde la comida sea espectacular y, sobre todo, donde no tengamos que vender un riñón para pagar el alojamiento.

Este año las tendencias han cambiado. Ya no solo buscamos sol y playa; queremos experiencias auténticas, pueblos con encanto y ciudades europeas que aún no estén colapsadas por el turismo de masas.

Desde la redacción hemos filtrado las opciones para traerte solo lo mejor. Prepara la maleta, porque después de leer esto, querrás irte mañana mismo.

El Algarve portugués: la primavera que te mereces

Si buscas temperaturas amables y paisajes de postal, el sur de Portugal es tu apuesta ganadora. El Algarve en abril es un regalo para los sentidos.

La ventaja de viajar ahora es que podrás disfrutar de las playas de roca y las cuevas de Benagil sin las multitudes sofocantes de agosto. Es el momento ideal para alquilar un coche y perderse por pueblos blancos como Tavira.

Además, la gastronomía portuguesa sigue siendo una de las más asequibles y deliciosas de Europa. Un arroz de pescado frente al Atlántico es todo lo que tu cuerpo necesita para recuperar la energía.

Sabemos que el lujo también es el silencio, y en el Algarve encontrarás de sobra si te alejas un poco de los núcleos más turísticos.

la guía definitiva para viajar esta Semana Santa

La Rioja Alavesa: vino, diseño y mucha calma

Para quienes prefieren quedarse cerca pero cambiar totalmente de aires, la Rioja Alavesa es el destino estrella de esta temporada.

Imaginarte caminando entre viñedos que empiezan a brotar, visitando bodegas que parecen museos de arte contemporáneo y durmiendo en hoteles boutique con vistas infinitas. Suena bien, ¿verdad?

Pueblos como Laguardia conservan toda la esencia medieval y te permiten hacer un viaje en el tiempo mientras disfrutas de un buen vino de la zona y unos «pintxos» que te harán llorar de felicidad.

Es una escapada de proximidad y calidad, perfecta para ir en pareja o con ese grupo de amigas que necesitan un «plan de señoras» de manual.

Praga: el cuento de hadas que nunca falla

Si tienes ganas de ciudad europea, Praga es la reina indiscutible para esta Semana Santa. La capital de la República Checa en primavera parece sacada de una película de Disney.

Pasear por el Ponte de Carlos a primera hora de la mañana o perderse por los jardines del Castillo es una experiencia que se debe vivir al menos una vez en la vida.

A pesar de ser una capital, Praga sigue manteniendo unos precios muy competitivos en comparación con París o Londres, especialmente en cuanto a ocio y restauración.

Un consejo: busca los mercados de primavera que se colocan en las plazas principales. Podrás probar el Trdelník caliente mientras disfrutas del ambiente festivo de la ciudad.

Córdoba y el despertar de las flores

No podíamos hacer una lista de Semana Santa sin mirar hacia el sur. Pero este año nos olvidamos un poco de las procesiones más famosas para centrarnos en la belleza de Córdoba.

En abril, la ciudad comienza a oler a azahar y los patios ya se preparan para su esplendor. Es el momento perfecto para visitar la Mezquita sin el calor asfixiante que llega en mayo.

Córdoba tiene esa mezcla de culturas que te hace sentir en otra dimensión. Cenar en una de las terrazas de la Judería con vistas a la torre es el «mood» que todas buscamos.

Recuerda que las plazas vuelan, así que si este es tu destino, no lo pienses más o te quedarás en tierra.

Escapadas de Semana Santa.

Burdeos: la escapada «chic» a un paso de casa

Para quienes buscan elegancia francesa sin tener que ir hasta París, Burdeos es la solución ideal. Se puede llegar fácilmente en tren o avión desde Barcelona.

La ciudad ha sido rehabilitada totalmente y ahora es uno de los lugares más vibrantes y modernos de Francia. La Cité du Vin es una parada obligatoria, incluso si no eres una experta en enología.

Pasear por el Miroir d’Eau o hacer compras por la calle Sainte-Catherine te hará sentir como una auténtica «parisienne» pero con la calma de una ciudad de provincias.

Es un destino sofisticado y accesible que te permitirá volver al trabajo con ese aire renovado que solo el «savoir-faire» francés puede darte.

Al final, no importa si vas lejos o te quedas cerca, lo que cuenta es que esta Semana Santa hagas realidad ese viaje que tienes pendiente.

¿Y tú? ¿Ya has decidido si eres más de playa portuguesa o de vino tinto entre viñedos?

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