Lo sabemos todos. Buscamos el paraíso al otro lado del océano cuando lo tenemos muy cerca. (Sí, nosotros también alucinamos cuando descubrimos la verdad).
No hace falta cruzar el charco para encontrar arena fina como la harina y un agua tan transparente que parece una piscina artificial diseñada por ordenador.
El falso Caribe que arrasa en el Mediterráneo
Nos referimos a la legendaria playa de Ses Illetes, situada en el extremo norte de la fantástica isla de Formentera.
Caminar por su orilla produce una sensación casi irreal. El fondo se ve con un detalle escandaloso y el agua apenas cubre hasta las rodillas durante decenas de metros.
La culpa de este tono turquesa de otro planeta la tiene la posidonia oceánica. Sus praderas submarinas limpian el agua de forma natural y son Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1999.
Bañarse aquí significa sumergirse dentro de un Parque Natural protegido de más de 15.000 hectáreas. Esto implica una normativa muy estricta que nuestra cartera debe conocer antes de arrancar el coche.

Tasas, cupos y normas para pisar el paraíso
Llegar hasta este rincón de ensueño exige pasar por caja si no se planifica con tiempo. El acceso motorizado está regulado milimétricamente para proteger el entorno.
Por un lado tenemos la tasa formentera.eco, obligatoria para circular por la isla en verano, con tarifas que rondan los 9 euros diarios por turismo. Por otro, el peaje específico de acceso al parque natural de Ses Illetes cuesta hasta 7 euros por coche en temporada alta.
El cupo diario de vehículos es limitado y los lugares vuelan en cuestión de horas. Sí, los vehículos eléctricos entran gratis y los híbridos tienen jugosos e importantes descuentos.
La estrategia definitiva para huir de las masas
Plantarse a las doce del mediodía en pleno agosto es sinónimo de agobio y chiringuitos hasta arriba. La verdadera magia exige madrugar o caminar sin miedo.
La recomendación de oro es bien simple: cruza el aparcamiento antes de las nueve de la mañana para esquivar los controles y disfrutar de la quietud absoluta. O camina quince minutos hacia el norte.
A medida que avanzas, la lengua de arena se estrecha tanto que el mar choca a ambos lados y el bullicio desaparece por completo del mapa.
¿Conocías este rincón o pensabas que el Caribe jugaba en otra liga?
