L'escapadeta
Las 7 maravillas naturales marcadas por el agua en España ideales para refrescarse este agosto

Hay un punto exacto del verano en que las olas de calor se convierten en una rutina asfixiante y media España parece aglomerarse en el mismo metro cuadrado de costa. Sí, nosotros también alucinamos con las colas kilométricas en la arena.

La alternativa real al turismo de masas estival no exige cruzar fronteras lejanas. Solo requiere desviar la ruta hacia el interior, calzarse unas buenas botas o buscar el refugio donde el agua aún manda con autoridad propia.

El secreto mejor guardado para este agosto

No hablamos de playas artificiales ni de piscinas municipales abarrotadas. La prestigiosa revista National Geographic ha seleccionado siete joyas geológicas marcadas a fuego por el agua que actúan como auténticos aires acondicionados naturales del territorio peninsular.

Desde lagunas turquesas levantadas por diques naturales hasta pozas sombrías donde el sol jamás penetra por completo, el mapa oculto de nuestro país ofrece alternativas de escapada imbatibles para salvar el mes más duro del año.

El recorrido arranca al norte de Lanzarote con el imponente Risco de Famara, una muralla basáltica de más de 600 metros de altura que protege un auténtico santuario botánico frente a la inmensidad del océano Atlántico.

Si preferís el susurro extremeño, El Chorrituelo de Ovejuela, en Las Hurdes, despliega una cascada vertical de 70 metros que alimenta una poza helada perfecta para sobrevivir al calor más extremo de la región.

El agua como arquitecta de paisajes únicos

En el corazón seco de Castilla, las famosas Lagunas de Ruidera (entre Ciudad Real y Albacete) demuestran cómo dieciséis espejos de agua cristalina se conectan mediante barreras naturales de piedra tosca esculpidas gota a gota por el propio río.

Saltando al Mediterráneo, la isla balear de Sa Dragonera ofrece un refugio estricto de 275 hectáreas protegidas donde el baño y el snorkel recuperan su sentido prístino lejos del bullicio turístico de Mallorca.

Para los amantes del paisaje volcánico más salvaje, la Playa de los Muertos en Almería despliega grava blanca y aguas de color azul intenso custodiadas por la presencia geológica imponente de la Mesa Roldán.

En Galicia, el Monte Louro y la Lagoa das Xarfas dibujan una espectacular albufera litoral custodiada por dunas y bosques inundables de enorme interés ecológico en la ría de Muros e Noia.

Finalmente, los Baños de Popea en Córdoba sorprenden a solo treinta minutos de la capital con un anfiteatro natural de roca caliza y arroyos frondosos que mantienen el caudal en total penumbra estival.

Una escapada que protege tu salud mental

Elegir estos destinos no solo frena la asfixia de las playas masificadas; también garantiza un plan económico donde el gasto principal será el combustible y el respeto absoluto hacia un entorno natural frágil.

Quedan pocos días para que termine agosto, y el asfalto de las grandes ciudades ya calienta motores para el otoño. ¿A cuál de estas maravillas naturales te escaparás este fin de semana?

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