Mercedes Milá es, sin duda, la cara más indomable de nuestra televisión. Su carácter volcánico y su mirada curiosa marcaron un antes y un después en la pequeña pantalla. Pero, ¿dónde se forjó esta personalidad abrumadora? (Os adelantamos que el lugar tiene tanta historia y estilo como ella misma).
A un paso de la Ciudad Condal se encuentra Esplugues de Llobregat, el municipio que vio nacer y crecer a la presentadora. Aunque muchos lo asocian simplemente con la periferia de Barcelona, Esplugues es en realidad uno de los secretos mejor guardados del área metropolitana, un refugio de familias de alto poder adquisitivo y deportistas de élite que buscan discreción.
Pasear por sus calles es descubrir un equilibrio perfecto entre la naturaleza de Collserola y un patrimonio industrial que te dejará boquiabierto. Si buscas una escapada diferente sin alejarte del radar de la capital, este es el destino imprescindible para tu próximo sábado. Pero cuidado, su oferta gastronómica es tan tentadora que querrás quedarte a vivir.
La ruta de la cerámica: el tesoro modernista oculto
Si algo define el ADN de la ciudad de Mercedes Milá es su vinculación con el arte. Esplugues fue el epicentro de la cerámica modernista catalana. La visita obligada comienza en «La Rajoleta», la antigua fábrica de Pujol y Bausis. De aquí salieron las piezas que hoy decoran maravillas como el Park Güell o la Casa Batlló.
En pleno centro histórico, el tiempo parece detenerse en la calle de Montserrat. Es un rincón pintoresco, flanqueado por masías como Can Cortada, que te hará olvidar que estás a pocos minutos de la gran urbe. No olvides pasar por el Museo de Can Tinturé, donde la colección de baldosas de muestra te explicará por qué este municipio fue la envidia de los arquitectos de la época.
Para quienes necesitan desconectar el móvil y respirar, la subida a la montaña de Sant Pere Màrtir es el plan definitivo. Con sus 399 metros de altitud, ofrece un mirador natural con unas vistas espectaculares de toda Barcelona y el Baix Llobregat. Es el lugar donde los locales van a ver la puesta de sol y a sentirse, literalmente, por encima de todo.
Dónde comer en Esplugues: tres paradas obligatorias
La ciudad de la Milá no solo alimenta el espíritu, también el estómago con una relación calidad-precio difícil de superar. Si buscas cocina de mercado con un toque actualizado, tu lugar es Ninus. Por apenas 23 euros de media, puedes disfrutar de platos de temporada en un ambiente íntimo y acogedor. (Su menú del día a 10,50 € es, sencillamente, un regalo).
¿Prefieres algo más creativo? El 33rd Gastro Bar apuesta por la cocina de autor donde el chef manda. Es ideal para dejarte llevar y probar texturas nuevas por unos 19 euros por persona. Si el cuerpo te pide tradición mediterránea en un espacio amplio, Can Palou es la recomendación clave, especialmente si buscas un menú de calidad que no supere los 11 euros.
Para una experiencia más sofisticada, Abba Mia Restaurant ofrece cocina creativa en un entorno que invita a la sobremesa larga. Es el lugar perfecto para comentar la jugada después de una mañana de museos y parques. Esplugues demuestra que se puede comer como un «royal» sin que tu bolsillo sufra en absoluto.
El barrio de las estrellas: exclusividad y calma
No es casualidad que Mercedes Milá provenga de aquí. La proximidad al Camp Nou y la presencia de instituciones como la American School han convertido ciertas zonas de Esplugues en las más exclusivas de Barcelona. Es un barrio donde el lujo no es ruidoso; se respira en la tranquilidad de sus parques como el de Can Vidalet o el de los Torrentes.
Esta atmósfera de «pueblo dentro de la ciudad» es lo que engancha a quienes la visitan. Es un municipio con orgullo de pertenencia, donde la modernidad de sus infraestructuras convive con el respeto absoluto por sus raíces. (Ahora entendemos un poco mejor esa seguridad en sí misma que siempre ha lucido Mercedes).
Confirmamos que Esplugues de Llobregat es mucho más que una ciudad dormitorio. Es un destino con identidad propia, arte en cada esquina y una mesa puesta esperándote. Si aún no la tienes en tu lista de lugares por descubrir, estás perdiendo el tiempo.
¿Vas a seguir pasando de largo por la autopista o vas a descubrir por qué la Milá siempre presume de sus orígenes? El plan está servido, solo falta que elijas el restaurante.
