L'escapadeta
El pueblo de Asturias donde admirar el eclipse solar junto a la ermita más hermosa del mar Cantábrico

El cielo está a punto de regalarnos un espectáculo de esos que se quedan grabados en la retina para siempre. Y nosotros ya hemos localizado el asiento de primera fila definitivo para no perder ni un segundo.

Sí, la cuenta atrás para la gran cita astronómica ya ha comenzado y las plazas en los mejores miradores naturales volarán en cuestión de horas. (Sí, nosotros también alucinamos al descubrir la ubicación exacta).

Un balcón al vacío en plena costa asturiana

Aislado del bullicio de las grandes ciudades y del tráfico turístico habitual, el refugio perfecto se esconde al norte de la península. Hablamos de Cadavedo, un enclave marinero y rural en la Costa Occidental de Asturias que lo tiene todo absolutamente para triunfar.

Este pequeño caserío no es ningún novato en eso de enamorar a locales y visitantes. Ya se alzó con el codiciado título de pueblo más bonito de la región en el año 1954 y se coronó como Pueblo Ejemplar de Asturias en 2022.

Entre casonas indianas señoriales, hórreos centenarios que guardan la tradición y praderas verdes infinitas, se esconde el secreto mejor guardado del Cantábrico. Un rincón donde el paisaje desafía al vértigo más absoluto.

La ermita donde el sol se apagará frente al mar

Justo al borde de un impresionante acantilado se alza la ermita de Santa María de Riégala, enclavada en el famoso campo de La Garita. Es, sin lugar a dudas, una de las postales más impactantes de todo el litoral norte.

Este mirador natural ofrece una panorámica brutal sobre el mar Cantábrico, orientada directamente hacia el noroeste. Es la cuadratura del círculo perfecta para presenciar el esperado eclipse solar total del próximo 12 de agosto.

El detalle clave que lo cambia todo es el horario y la posición. Al producirse el fenómeno justo al caer la tarde, la totalidad durará más que en casi cualquier otro punto de la península ibérica, viendo cómo el sol ya oscuro roza el agua antes de desaparecer.

Cómo organizar la escapada sin morir en el intento

El acceso hasta la pradera cuenta con una carretera estrecha que desemboca en un aparcamiento minúsculo justo al lado de la ermita. Como el espacio es extremadamente reducido, la decisión inteligente es dejar el vehículo en el pueblo y caminar disfrutando del entorno.

La combinación de la brisa marina fría, el descenso térmico repentino que acompaña el eclipse y las paredes blancas con detalles añil de la ermita crearán una atmósfera casi mística. Una experiencia totalmente imprescindible para nuestro bolsillo y nuestra memoria viajera.

Quedan muy pocos meses para que la franja de oscuridad total abarque el litoral cantábrico y los lugares privilegiados se cuentan con los dedos de las manos. ¿Sabías que este tipo de eventos transforman por completo el turismo local y masifican las carreteras secundarias?

Más vale prevenir con tiempo que lamentar haberse perdido la cita astronómica del siglo por culpa de una mala planificación de última hora.

¿Nos vemos este verano bajo el cielo de Asturias o dejarás que te lo cuenten desde la distancia?

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