Hay lugares que parecen sacados de una leyenda de Las Mil y Una Noches, pero que se encuentran a pocos kilómetros de nuestra casa. (Sí, hablamos de ese rincón donde el agua siempre está a la temperatura perfecta, incluso cuando afuera hace frío).
Si buscas una experiencia que combine naturaleza salvaje, historia musulmana y un tratamiento de belleza gratuito, debes poner rumbo al interior de Castellón. Allí, entre paredes de caliza de 15 metros de altura, se esconde lo que muchos consideran el balneario natural más espectacular de España.
Se trata de Montanejos, un pueblo de origen árabe que durante el invierno apenas tiene 400 habitantes, pero que custodia un tesoro que atrae a miles de personas: la Fuente de los Baños. Un auténtico oasis donde el río Mijares se convierte en una piscina termal de casi un kilómetro de longitud.
El secreto del «rey moro» y su harén
La fama de estas aguas no es una moda reciente; viene del siglo XII. Dice la tradición que el rey moro Zeit-Abu-Zeit mandó construir unos baños en este lugar para que las mujeres de su harén se mantuvieran siempre jóvenes y bellas.
Mito o realidad, lo cierto es que el agua brota constantemente a una temperatura de 25 grados durante todo el año. Esta calidez constante es posible gracias a unos embalses previos que separan el caudal natural del flujo termal, permitiendo bañarse en pleno diciembre sin sentir ni un poco de frío.
DATO CIENTÍFICO: Un mosaico de azulejos de 1863 ya advertía de sus propiedades: aguas sulfatadas y magnésicas ideales para enfermedades de la piel, del riñón y del aparato digestivo. Es, literalmente, una farmacia al aire libre.
Un paisaje de vértigo entre desfiladeros
El entorno de Montanejos es puro espectáculo visual. El río ha excavado una garganta profunda donde los barrancos de la Maimona y el estrecho de Chillapájaros ofrecen vistas que te dejarán sin aliento. Pinos, encinas y olmos rodean este «jacuzzi» natural de color turquesa.
Pasear por la pedanía de La Alquería es volver a los orígenes del municipio, a la época en que Jaime I otorgó estas tierras como recompensa por la conquista del reino de Valencia. Cada piedra aquí tiene una historia que contar sobre caballeros y señores feudales.
Actualmente, el pueblo vive una metamorfosis: de los 400 habitantes habituales se pasa a los 5,000 durante el verano. Pero no te engañes, la mejor época para visitarlo es ahora, cuando la paz regresa a las aguas y puedes disfrutar del silencio de las montañas mientras flotas en agua caliente.
Cerveza termal y cosmética de manantial
El aprovechamiento de la Fuente de los Baños ha ido un paso más allá de la simple inmersión. Hoy en día, las propiedades minerales de esta agua se utilizan para crear productos cosméticos de alta gama e, incluso, una cerveza artesana única llamada «La Vidigonera».
Si prefieres una experiencia más moderna, el municipio cuenta también con un balneario contemporáneo que ofrece hidromasajes y baños de burbujas, pero nada supera la sensación de sumergirse bajo los siete cañones de la fuente original, custodiados por imágenes de la Virgen de los Desamparados y San Pedro.
TRUCO DE EXPERTO: No te quedes solo en la zona principal de baño. Camina río arriba por el sendero que bordea el canal; encontrarás rincones mucho más tranquilos donde el agua es igual de cristalina y la conexión con la naturaleza es total.
La «playa» del interior que debes conocer
Montanejos se ha convertido en la capital termal del levante español por méritos propios. Es el lugar donde la arquitectura árabe se fusiona con la geología más salvaje para ofrecer un respiro al ritmo frenético de la ciudad.
Pocos lugares en la Península pueden presumir de una «playa continental» con esta historia y estas propiedades medicinales documentadas desde hace tantos siglos. Es un lujo que tenemos al alcance de la mano y que no requiere billete de avión.
¿Has pensado ya qué columna de tu agenda vaciarás para escaparte este fin de semana? Recuerda que el rey moro lo tenía claro: la juventud eterna comienza en estas aguas.
¿Y tú, te resistirás a probarlo?
