Mercadona está probando un rediseño de supermercado que prioriza la eficiencia, pasillos más amplios y una reposición más rápida. La base técnica de su evolución de tienda se apoya en documentación corporativa sobre su modelo eficiente, disponible en el dossier oficial del Nuevo Modelo de Tienda Eficiente de Mercadona.
El cambio ya se ve en un prototipo en Xirivella, Valencia, y reorganiza el recorrido, la visibilidad del surtido y la manera de presentar productos. Lo que aún no se percibe desde la entrada es que el ajuste más llamativo no es en un lineal concreto, sino en cómo se atienden algunas compras habituales.
A partir de aquí llega el giro que más impacto tiene en el día a día: el formato T9 reduce la venta asistida y retira los mostradores tradicionales en dos secciones históricas, charcutería y pescadería, para sustituirlos por un planteamiento de autoservicio con producto ya preparado, envasado y listo para llevar.
Qué es el formato T9 y por qué Mercadona lo está probando
Mercadona lleva años transformando tiendas para hacerlas más funcionales y adaptadas a nuevos hábitos de compra. El prototipo T9 se entiende como un paso más: reorganiza espacios para reducir desplazamientos internos, facilitar la reposición y acelerar tareas repetitivas. El objetivo operativo es claro: menos tiempos muertos y más ritmo de sala sin aumentar la fricción para el cliente.
En la práctica, el modelo introduce tres ideas que se repiten en todo el recorrido:
- Más visibilidad de producto con presentaciones directas sobre palets o formatos de exposición más simples.
- Pasillos más amplios para mejorar la circulación, evitar cuellos de botella y hacer más ágil la compra.
- Menos ruido visual, con señalética más sobria y menos cartelería, para que el cliente identifique antes lo que busca.
La reorganización del surtido cambia el orden de compra
El rediseño no se limita a mover estanterías. Cambia la lógica del supermercado: productos que antes se buscaban por separado se agrupan para que la compra sea más rápida. Esto se nota especialmente en la zona de comida preparada y panadería.
El prototipo integra panadería, bollería y platos preparados en un único espacio. La comida lista para consumir no desaparece; se concentra en un solo lineal para que el cliente entienda la oferta sin recorrer diversas áreas.
De la espera en el mostrador al producto listo: qué gana y qué pierde el cliente
La reducción de mostradores asistidos busca recortar colas y eliminar tiempos de espera, pero también cambia la experiencia: se compra más por decisión ante el envase y menos por conversación con el personal. En categorías como pescado o embutidos, el valor agregado tradicional era el corte al momento, el consejo y la personalización del pedido.
En un sistema de autoservicio, este valor se traslada a otros elementos: variedad de formatos, gramajes, soluciones listas para cocinar, información de etiquetado y un suministro constante. Para una parte del público, es una mejora. Para otra, supone renunciar a una forma de compra muy arraigada.
Adiós al mostrador en la charcutería y la pescadería: así funciona el nuevo enfoque
El cambio más simbólico del T9 es la retirada del mostrador tradicional en charcutería y pescadería. No es una desaparición total del producto, sino una transformación del canal de venta: menos servicio al corte y más producto listo para coger y pagar.
En la charcutería, el protagonismo pasa a bandejas y envases con diferentes cantidades, preparados para resolver compras rápidas. En la pescadería, la lógica es similar: más referencias listas para cocinar, porciones seleccionadas y formatos que faciliten la elección sin intervención del personal.
Tabla rápida de cambios: antes y después del T9
| Zona | Modelo tradicional | Prototipo T9 |
|---|---|---|
| Charcutería | Mostrador con venta asistida y corte al momento | Autoservicio con producto envasado y formatos listos |
| Pescadería | Mostrador con atención directa y preparación en tienda | Autoservicio con bandejas y referencias listas para llevar |
| Comida para llevar | Espacio separado de la zona de panadería | Integración con panadería y bollería en un único punto |
| Circulación | Pasillos variables con zonas más estrechas | Pasillos más amplios y recorrido más limpio |
| Exposición | Presentaciones más tradicionales en estantería | Más presencia de producto sobre palet o exposición simplificada |
Qué implica para la seguridad alimentaria y la información del producto
Cuando el producto se compra mayoritariamente envasado, la información de la etiqueta gana relevancia: ingredientes, alérgenos, origen, fecha de caducidad y modo de conservación se convierten en la guía principal. En España, los criterios generales de información alimentaria al consumidor se alinean con normativa europea y se supervisan mediante autoridades competentes en seguridad alimentaria. Para el consumidor, el hábito útil es simple: revisar etiqueta y conservación, y respetar la cadena de frío desde la tienda hasta casa.
El cambio también puede afectar la planificación de compra. En un mostrador, el cliente ajusta cantidad al momento. En autoservicio, el ajuste se hace eligiendo formato. Esto empuja a tener más variedad de gramajes para evitar desperdicio y adaptarse a hogares pequeños.
Cómo se puede extender el cambio y qué pistas mirar en tu tienda
El T9 es un prototipo, pero Mercadona suele testar antes de desplegar. Si el modelo se expande, no todas las tiendas cambiarán al mismo tiempo. La cadena suele priorizar reformas integrales, ubicaciones con espacio y locales donde el flujo de clientes justifica una reorganización profunda.
Señales de que tu Mercadona se está acercando a este modelo
- Obras para ampliar pasillos o reordenar accesos y recorridos.
- Reubicación de panadería y bollería junto a comida preparada.
- Reducción progresiva del espacio de mostrador y aumento de murales de bandejas.
- Más lineales de producto listo en formatos preparados y más presencia de envases.
- Ambiente visual más sobrio, con menos carteles y señalización simplificada.
El debate real: rapidez contra personalización
La discusión que abre el T9 no es solo estética. En el fondo plantea una decisión de modelo: priorizar una compra más rápida y homogénea o mantener la personalización del mostrador tradicional. Mercadona parece apostar por reducir esperas y hacer más previsible la operación diaria, especialmente en momentos de alta afluencia.
Para el consumidor, el impacto se resume en tres preguntas prácticas: si compra frescos por recomendación del personal, si valora el corte al momento y si prefiere elegir el producto con calma frente a la vitrina o resolviendo en segundos con una bandeja lista. La respuesta varía por perfil, pero el T9 ya deja una idea clara en el lineal: la evolución del supermercado se juega, sobre todo, en cómo se compra lo de siempre.
