Hay espacios monumentales que guardan secretos celosamente blindados durante siglos a los ojos de cualquier visitante que se acerque a contemplarlos. (Sí, nosotros también nos quedamos boquiabiertos al enterarnos de esta histórica apertura en plena sierra madrileña).
Nos pasamos la vida visitando los mismos rincones turísticos de siempre, convencidos erróneamente de que ya lo habíamos visto absolutamente todo. Sin embargo, la historia de nuestro arte patrio siempre guarda un as en la manga capaz de dejarnos completamente sin palabras.
La joya renacentista que nadie había podido pisar
Por primera vez en su dilatada historia, el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial permite el acceso público a uno de sus enclaves más singulares.
Se trata del imponente Patio de los Evangelistas, un recinto que hasta ahora había permanecido totalmente vetado para el turismo general. La intervención ha requerido una inversión total de 1,7 millones de euros procedentes directamente de los fondos europeos de recuperación.
El objetivo principal era devolver al corazón espiritual del monasterio su aspecto original de puro estilo renacentista. Un valioso plano histórico datado en 1865 y custodiado en el Archivo General de Palacio ha servido de mapa milimétrico para guiar la restauración del jardín.
Esta exhaustiva labor de investigación documental ha permitido recuperar la armonía perfecta entre la piedra, la vegetación y el agua.

Detalles milimétricos y tecnología invisible
Las actuaciones ejecutadas sobre el terreno han abarcado la completa renovación del enlosado de granito y la recuperación de los cuatro estanques históricos.
También se han rehabilitado los doce cuadros ajardinados introduciendo especies vegetales acordes al diseño original concebido como un paraíso terrenal.
Para garantizar su conservación a largo plazo, se ha instalado un innovador cortavientos de vidrio en el acceso principal situado frente a la escalera. Este sistema protege eficazmente las valiosas pinturas murales firmadas por Pellegrino Tibaldi frente a las inclemencias meteorológicas.
Disfrutar de este claustro durante todo el año ya es una realidad que enriquece de manera exponencial la oferta cultural y patrimonial de Madrid.
¿De verdad te estás perdiendo la oportunidad de caminar por un paraíso renacentista que ha permanecido oculto durante generaciones enteras en nuestro país?

