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A Lisboa se encuentra la librería más antigua del planeta: un tesoro de 1732 sin conexión con Harry Potter

¿Creías que lo sabías todo sobre Lisboa? ¿Que sus secretos ya estaban todos revelados? Quizás es hora de revisar esa idea.

Hay lugares en el mundo que desafían el tiempo. Que permanecen inmutables mientras el mundo entero gira a velocidad vertiginosa. Este es uno de esos tesoros ocultos, una joya que parece haber encontrado el secreto de la longevidad extrema. Pero, ¿qué pasaría si te dijéramos que uno de los más grandes récords mundiales está justo allí, esperándote?

Sí, hablamos de la Livraria Bertrand, en Lisboa. Un nombre que debería estar en tu radar si te consideras un amante de la historia y los libros. Este establecimiento no es solo una librería; es la librería más antigua del mundo en funcionamiento continuo. Abrió sus puertas en el año 1732. (Sí, nosotros también alucinamos con esta fecha).

La historia comienza con un librero francés, Pedro Faure. Él fue el visionario detrás de esta maravilla. Más tarde, su yerno, Pierre Bertrand, y su hermano Jean Joseph, se unieron al negocio, dándole el nombre que hoy conocemos. Pero su trayectoria no ha sido nada fácil.

En el año 1755, Lisboa sufrió un terremoto devastador que arrasó gran parte de la ciudad. La librería original quedó destruida. Cualquier otro negocio habría bajado la persiana para siempre, pero los Bertrand fueron resilientes. Mantuvieron vivo el espíritu en diferentes lugares hasta que, en 1773, se instalaron en el número 73 de la actual Rua Garrett. Allí sigue, desafiando los siglos.

Durante casi trescientos años, la Bertrand ha sido mucho más que un punto de venta de libros. Ha sido un verdadero epicentro cultural. Grandes escritores como Bocage, Alexandre Herculano, Eça de Queiroz y Antero de Quental llenaron sus tertulias con ideas revolucionarias y debates apasionados. El aire que respiramos allí está impregnado de la historia literaria de Portugal.

En el año 2011, el Libro Guinness de los Récords confirmó lo que muchos ya sabíamos: la Livraria Bertrand es, oficialmente, la librería más antigua del mundo en funcionamiento. Esta certificación la catapultó a la categoría de lugar imprescindible para cualquier viajero o lector que se valore.

Su encanto secreto hoy

Hoy, la librería mantiene su carácter de refugio literario. Está distribuida en seis salas, con esas estanterías de madera que te invitan a perderte y bóvedas blancas que recuerdan a una institución, no a una tienda cualquiera. Entre sus paredes se acumulan alrededor de 70.000 libros, desde las últimas novedades hasta obras de referencia.

Y sí, hay un pequeño rincón gastronómico. Puedes sentarte a tomar un café mientras saboreas los dulces más reconocibles del país. Es la pausa perfecta para el alma.

No te dejes engañar por su antigüedad: esta librería es un testimonio vivo de que lo auténtico nunca pasa de moda. Es una experiencia que te conecta con siglos de historia literaria.

Uno de sus detalles más atractivos para los visitantes es que los libros adquiridos allí pueden llevar un sello especial. Este sello acredita que compraste tu ejemplar en la librería más antigua del planeta. Un recuerdo único, ¿no crees?

El error que nunca deberías cometer

Es fácil caer en la confusión. Mucha gente asocia la librería más antigua con la Livraria Lello de Oporto. Comprensible, la verdad. La Lello es una maravilla arquitectónica que abrió sus puertas en 1906 y es famosa por su espectacular escalera y su estilo neogótico.

Pero aquí viene el truco, el punto clave: la Lello no es la antigua, ni tiene conexión real con Harry Potter. J.K. Rowling lo desmintió hace años. Su fama se basa en su belleza visual, su ‘magia arquitectónica’.

La Bertrand, en cambio, juega otra partida. La suya es la partida del tiempo. Cuando abrió, a la Lello aún le faltaban casi dos siglos para existir. Esa es la verdadera grandeza. Mientras otras librerías se hacen virales por su estética, esta ha conseguido lo más difícil: seguir siendo una librería, un lugar vivo de cultura, después de casi tres siglos de historia.

El tiempo pasa rápido. Las joyas como la Livraria Bertrand no son solo edificios antiguos, son cápsulas del tiempo. Si viajas a Lisboa, tu visita tiene un destino claro. No dejes que esta experiencia se convierta en un error de planificación. La próxima vez que tomes un avión, ya sabes dónde debes comprar tu próximo libro.

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