Hay lugares que han formado parte del imaginario veraniego de muchas generaciones. Espacios que, año tras año, han visto llegar familias, parejas y grupos de amigos buscando sol, playa y descanso. Pero incluso estos lugares necesitan reinventarse, mantener vivo su encanto y adaptarse a nuevas expectativas.
Cuando un clásico quiere volver a brillar
La hotelería no vive solo de recuerdos. Para continuar siendo competitivo en un destino tan consolidado como la Costa Brava, se necesita una apuesta valiente. Esto es lo que ha decidido hacer uno de los establecimientos más conocidos de Lloret de Mar: renovarse completamente, subir de categoría y ofrecer una nueva experiencia a los visitantes.
Durante décadas, este hotel ha sido un punto de referencia para un turismo accesible y familiar. Ahora, sin embargo, se ha propuesto dar un salto de calidad que transforme no solo las instalaciones, sino también el perfil de clientela y su papel dentro del panorama turístico de la zona.
Una inversión de 13 millones de euros para cambiarlo todo
La metamorfosis comienza con una cifra contundente: 13 millones de euros destinados a reformar de arriba a abajo el histórico Hotel Clipper. Con esta inyección de capital, gestionada por la familia Gallart, propietaria del establecimiento, se quiere dotar al espacio de una nueva personalidad, más en sintonía con las exigencias del turismo contemporáneo.
Esta transformación contempla la renovación integral de las habitaciones, la modernización de las zonas comunes, la incorporación de nuevos servicios y una clara mejora de la oferta gastronómica. Todo esto se traducirá en un cambio oficial de categoría: el hotel pasará de dos a cuatro estrellas.
Más confort, menos habitaciones y espacios repensados
El proyecto de remodelación apuesta por una fórmula que cada vez gana más peso: reducir el número total de habitaciones para aumentar el espacio, la comodidad y el valor percibido. Esta decisión permitirá ofrecer estancias más amplias, funcionales y con diseños actuales, pensadas para acoger tanto parejas como familias o viajeros individuales.
La nueva versión del hotel incluirá una piscina renovada, un solárium más amplio, un gimnasio completamente equipado y una nueva línea de restauración con restaurante buffet de cocina internacional y bar-restaurante para ofrecer una experiencia gastronómica atractiva sin salir del establecimiento.
Una marca consolidada como aliada: Fergus Hotels
La nueva etapa del hotel no llega sola. El establecimiento, actualmente bajo la línea Affiliated by Fergus, pasará a formar parte de la cartera principal de Fergus Hotels, una cadena con experiencia en gestión de hoteles de 4 y 5 estrellas en destinos costeros de renombre como Baleares, Canarias y el litoral peninsular.
Con este cambio, el antiguo Hotel Clipper adoptará un nuevo nombre: Fergus Lloret de Mar. Según Bernat Vicens, CEO de Fergus Group, “con este nuevo hotel aspiramos a seguir contribuyendo a la regeneración turística de Lloret”.
Lloret, en plena transformación
Lloret de Mar es uno de los destinos más visitados de Cataluña, y al mismo tiempo uno de los que más ha tenido que reinventarse. Aunque el municipio ha sido durante décadas sinónimo de turismo de masas, en los últimos años ha iniciado un proceso de diversificación para captar perfiles más variados y elevar el nivel medio de la oferta.
La renovación de este hotel se inscribe plenamente en esta estrategia: un paso más para consolidar un turismo más sostenible, diversificado y alineado con los estándares europeos de calidad.
No solo un cambio estético, sino de modelo
El proyecto no busca únicamente modernizar el aspecto del establecimiento. El objetivo de fondo es implantar un modelo de gestión renovado, capaz de garantizar la rentabilidad a largo plazo y adaptarse a las nuevas demandas del mercado. Esto implica formación del personal, digitalización de procesos, atención personalizada y una mayor sostenibilidad en el día a día del hotel.
Rosa Gallart, propietaria del establecimiento, lo resume así: “Esta inversión nos permitirá dar continuidad a largo plazo a un hotel que forma parte de la historia local, pero con una mirada puesta en el futuro.”
¿En qué se notará el cambio?
Los clientes habituales notarán una evolución profunda: desde la llegada hasta el último detalle en la habitación. La nueva decoración buscará inspirarse en los colores y materiales de la Costa Brava, con una estética mediterránea actualizada. La atención pondrá el acento en la proximidad, el confort y la experiencia global.
La oferta de actividades también se ampliará: se prevé que el nuevo hotel pueda ofrecer paquetes para escapadas, estancias wellness, noches temáticas y propuestas gastronómicas con productos locales.
Un cambio que marca tendencia
Esta transformación no es un caso aislado. Cada vez más establecimientos de la Costa Brava apuestan por subir de categoría y renovar su imagen, respondiendo a un turismo más exigente, más consciente y con ganas de calidad.
La apuesta del Fergus Lloret de Mar es un ejemplo claro de esta tendencia: una mirada al futuro sin olvidar las raíces, un equilibrio entre tradición hotelera e innovación turística. ¿Te imaginas volver a aquel hotel de siempre… y encontrarlo totalmente renovado, con una nueva luz, pero sin perder la esencia? En la Costa Brava, esto ya es una realidad.