L'escapadeta
Glacier Express, el sueño de los amantes del tren: ocho horas de paisajes nevados y glaciares suizos

Hay viajes que se hacen para llegar a un destino, y otros donde el trayecto es lo único que importa. El Bernina Express pertenece, sin duda, a la segunda categoría. Conocido como el tren panorámico más espectacular de Europa, esta línea ferroviaria conecta la ciudad suiza de Coira (Chur) con Tirano, en Italia, cruzando el corazón de los Alpes en un ejercicio de ingeniería que parece imposible.

No es un tren de alta velocidad, y precisamente aquí radica su encanto. Sus vagones están equipados con ventanas panorámicas de techo a suelo, diseñadas para que el viajero no se pierda ni un milímetro del espectáculo natural que se extiende al otro lado del vidrio. (Y sí, preparen las cámaras porque cada curva ofrece una postal mejor que la anterior).

El recorrido es una lección de geografía viva. En poco más de cuatro horas, el tren pasa de las nieves perpetuas y los glaciares de la alta montaña a la vegetación mediterránea de los valles italianos. Es un contraste tan brusco como fascinante que pocos lugares en el mundo pueden ofrecer con tanta elegancia.

Una obra maestra de la ingeniería declarada Patrimonio de la Humanidad

La línea del Bernina no es una vía cualquiera; es una de las pocas rutas ferroviarias del mundo protegidas por la UNESCO. ¿El motivo? El tren es capaz de superar pendientes de hasta el 7% sin la ayuda de cremalleras, gracias a un diseño de curvas y túneles helicoidales que permiten ganar altura de forma suave pero constante.

El punto más emblemático del viaje es el viaducto de Landwasser, una imponente estructura de piedra de 65 metros de altura que se adentra directamente en un túnel excavado en la pared de la montaña. Atravesarlo es una experiencia que corta la respiración y que demuestra la intrepidez de los constructores del siglo pasado.

Otro momento estelar es el paso por el viaducto circular de Brusio. Aquí, el tren hace un giro de 360 grados sobre sí mismo para descender rápidamente de nivel, una solución técnica que se ha convertido en la imagen más icónica de esta ruta y que deja boquiabiertos incluso a los viajeros más veteranos.

Dato clave: El tren alcanza su punto más alto en la estación de Ospizio Bernina, a 2.253 metros sobre el nivel del mar, convirtiéndose en el paso ferroviario más alto de Europa a cielo abierto.

De las cumbres blancas a las palmeras italianas

El viaje comienza entre montañas escarpadas y lagos de un azul eléctrico, como el Lago Bianco. Durante el trayecto, el Bernina Express serpentea al lado del glaciar de Morteratsch, donde el hielo parece estar al alcance de la mano. Es el reino del invierno eterno, incluso en pleno verano.

A medida que el tren comienza su descenso vertiginoso hacia el valle de Poschiavo, el paisaje se transforma. Las coníferas dan paso a los castaños y, finalmente, cuando el tren cruza la frontera con Italia y llega a Tirano, el viajero es recibido por palmeras y viñedos. El cambio de temperatura y de luz es casi mágico.

Fuentes de la empresa ferroviaria Rhätische Bahn destacan que la línea funciona durante todo el año. En invierno, el paisaje nevado convierte el viaje en un cuento de hadas blanco; en primavera y verano, el verde intenso de los prados suizos crea un contraste cromático inolvidable.

Truco para viajeros: Si deseas hacer las mejores fotos sin reflejos en los vidrios, puedes subir a los trenes regionales que hacen la misma ruta y que permiten bajar las ventanillas, aunque no tienen la comodidad de los vagones panorámicos de lujo.

@akkicris

🚂 El Bernina Express: uno de los trayectos en tren más bonitos del mundo. ❓Si tenéis preguntas sobre el trayecto dejádmelo en los comentarios, os haré un vídeo explicándolo todo en los próximos días #viajesentiktok #switzerland #italy #berninaexpress

♬ original sound – Cristina Rodríguez Box

Sostenibilidad y futuro sobre rieles

El Bernina Express es el ejemplo perfecto de cómo el turismo puede ser sostenible y respetuoso con el medio ambiente. La energía que mueve el tren proviene de fuentes hidroeléctricas locales, minimizando el impacto en un ecosistema tan frágil como el de los Alpes. Es una forma de viajar que nos invita a disfrutar de la naturaleza sin destruirla.

Este tren no solo une dos naciones, sino que une culturas e idiomas. Desde el retorrománico de los valles de Engadina hasta el italiano de Valtellina, el trayecto es un mosaico cultural que se despliega en cada estación. Es una invitación a la calma, a observar y a dejarse seducir por el ritmo pausado del hierro sobre la vía.

Letra pequeña: Se recomienda reservar los asientos con mucha antelación, especialmente durante los meses de verano y la temporada de Navidad, ya que las plazas en los vagones panorámicos son limitadas y la demanda es internacional.

Una experiencia que hay que vivir una vez en la vida

El Bernina Express nos enseña que la tecnología humana puede convivir en armonía con la grandiosidad de las montañas. No es solo un medio de transporte; es una cápsula de vidrio que nos permite flotar sobre las cimas más altas de Europa con total seguridad y confort.

Si buscas una aventura que combine historia, ingeniería y los paisajes más impresionantes del mundo, este es tu tren. Un viaje donde el reloj se detiene y donde lo único que importa es la próxima cima que aparecerá tras la curva.

Al final, cuando llegas a Tirano y sientes el calor del aire italiano después de haber estado entre glaciares hace solo una hora, te das cuenta de que el Bernina Express te ha regalado un poco de la magia de los Alpes. ¿Te atreves a subir?

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