L'escapadeta
Arte en Barcelona: exposiciones destacadas para visitar en febrero

En algunas mañanas de febrero, la ciudad parece ralentizarse, como si la luz gris invitara a refugiarse en espacios donde la mirada respira. Es entonces cuando el arte se convierte en un lugar de espera y descubrimiento, una manera de sacudir la rutina y escuchar aquello que a menudo dejamos para más adelante.

Cuando el invierno abre las puertas de los museos

“El propósito del arte es sacar el pulso de la rutina de nuestras almas”, decía Picasso. Y, quizá, este mes es la excusa perfecta para comprobarlo. Barcelona ofrece exposiciones que no solo traspasan las fronteras habituales del museo, sino que también revelan nuevas maneras de mirar. Desde el corazón del Eixample hasta el barrio del Raval, cada sala invita a detenerse y respirar con otro ritmo.

La fachada que habla: Beyond the Façade en Casa Batlló

A veces, el arte no espera dentro de una sala, sino que se proyecta directamente sobre la ciudad. Entre finales de enero y mediados de mayo, la Casa Batlló acoge Beyond the Façade, una propuesta inmersiva de luz, sonido y movimiento que transforma la fachada en un lienzo vivo. La instalación, creada por el estudio londinense United Visual Art, juega con los “órdenes ocultos” de la naturaleza que Gaudí intuía en cada línea curva.

El primer gesto de este proyecto es el mapping Hidden Order, una pieza de doce minutos proyectada sobre el paseo de Gràcia. Este ejercicio de luz vincula la creación de Gaudí con leyendas, arquitectura y ritmos que evocan la ciudad. Todo ello toma forma en dos noches de proyecciones que convierten la fachada en una especie de organismo respirante.

Un lenguaje nuevo a través de la materia: Antoni Tàpies en el Museu Tàpies

Febrero también es una invitación a reencontrarse con la figura de Antoni Tàpies. Del 12 de febrero al 6 de septiembre, el Museu Tàpies presenta Antoni Tàpies. El movimiento perpetuo del muro, una exposición que recorre su obra de los años cincuenta. Es en esta década convulsa donde el artista experimenta con texturas, superficies heridas y objetos que parecen salir de la vida cotidiana para revelar un lenguaje completamente nuevo.

La muestra reconstruye cuatro exposiciones individuales que Tàpies realizó durante aquella época. Cada sala respira un tono diferente: algunas más figurativas y surrealizantes, otras más cercanas a la materia y al muro como espacio simbólico. Es un viaje que conecta arte, arquitectura moderna, diseño gráfico y los debates culturales de un país que buscaba nuevas formas de expresión en plena posguerra.

Historias de movimientos y espejismos: Anna Moreno en el MACBA

En el Raval, el MACBA acoge a partir del 13 de febrero Anna Moreno. La Tercera Torsión, una propuesta que juega con cine, instalación y arquitectura. El centro de la muestra es The Terminal Beach, una road movie singular que visita un asentamiento modernista proyectado en los años setenta por Ricardo Bofill en el Sahara argelino. Un espacio que debía ser utópico y que, con el tiempo, se ha convertido en un espejo de tensiones políticas, coloniales y urbanas.

La película se articula como una pieza a medio camino entre el documental y la ficción, conectando el legado arquitectónico de Bofill con los relatos inquietantes del escritor J.G. Ballard. Moreno construye un universo en que modernidad, desierto y memoria convergen hasta formar un relato frágil y fascinante.

Voces que resuenan: Basel Abbas y Ruanne Abou-Rahme en el MACBA

En la misma institución y también desde el 13 de febrero, el museo inaugura Prisoners of Love. Hasta el sol de la libertad, una instalación audiovisual creada por Basel Abbas y Ruanne Abou-Rahme. La pieza recopila canciones y poemas escritos y cantados por personas encarceladas, composiciones que, con el tiempo, han pasado de ser baladas íntimas a convertirse en cantos de resistencia.

Prisoners of Love

El visitante entra en una sala donde sonido, imagen y texto forman un espacio casi inmersivo. Las voces que resuenan hablan de deseo, exilio y libertad, pero también de un amor que persiste incluso en los contextos más frágiles. Es una experiencia que interpela sin prisa, que invita a escuchar aquello que queda a medio camino entre la memoria y la lucha.

Un febrero para caminar lentamente entre historias

En conjunto, las exposiciones que Barcelona presenta este febrero dibujan un mapa diverso: arquitectura que respira, memoria que se expone, cine que se desdobla, voces que perduran. Espacios que, de alguna manera, invitan a salir del ritmo habitual y abrir otra manera de estar presente.

Y cuando vuelves a pisar la calle, con el frío aún en las manos, queda la sensación de haber visto algo que no termina aquí. Algo que continuará funcionando como una luz discreta, una invitación a mirar la ciudad, y quizás también a uno mismo, de una manera un poco diferente.

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