L'escapadeta
Entre castillos medievales y palacetes indianos: el paraíso desconocido donde nació Aitana Bonmatí que debes visitar

París se ha rendido nuevamente a su magia, pero el secreto del éxito de Aitana Bonmatí no se esconde en el Parque de los Príncipes, sino entre las viñas y los palacetes de un rincón privilegiado del Garraf.

Mientras el mundo entero busca titulares sobre su tercer Balón de Oro consecutivo, nosotros ponemos el foco en el escenario vital que ha marcado el carácter de la jugadora del Barça: Sant Pere de Ribes.

No es un pueblo cualquiera. Es una mezcla magnética de pasado medieval, arquitectura indiana y una naturaleza que invita a la desconexión absoluta. (Sí, nosotros también dejaríamos la ciudad ahora mismo para perdernos allí).

La herencia de los «Indians»: el lujo que cambió el paisaje

Si caminas hoy por Sant Pere de Ribes, lo primero que te impactará no es el fútbol, sino la majestuosidad de sus palacetes indianos. En el siglo XIX, muchos ribetans cruzaron el Atlántico para hacer fortuna en las Américas.

Al volver, levantaron edificios de estilo neoclásico, modernista y novecentista que hoy son la envidia de la comarca. Estas fachadas cargadas de historia y ostentación definen un núcleo urbano único donde cada esquina esconde un detalle arquitectónico.

La ambición de aquellos «indianos» parece haber pervivido en el espíritu competitivo de Aitana. Vivir rodeado de prosperidad e historia marca el carácter, y la jugadora blaugrana siempre ha llevado estos valores por bandera.

Un viaje al siglo X: el Castillo de Ribes y el núcleo medieval

Pero la historia del pueblo de Aitana viene de mucho más lejos. La primera vez que se documenta Sant Pere de Ribes es el año 990. Su Castillo de Ribes, de origen islámico o mozárabe, es el corazón de donde nació todo.

Barrios como Sota-ribes o Palou aún conservan la pureza de la edad media. Calles estrechas, casas de piedra y una paz que solo se rompe con el sonido de la tramontana o las campanas de la Iglesia Vieja, famosa por su portada románica.

Es en este entorno de resistencia y piedra donde Aitana comenzó a dar sus primeros toques en el F.C. Cubelles. Una campeona que creció entre fortalezas y ermitas que han resistido el paso de los milenios.

Arquitectura religiosa que mira a Barcelona

Si hablamos de monumentos, no podemos olvidar la Iglesia Nueva. Se trata de una construcción neogótica imponente que se inspiró directamente en Santa María del Mar de Barcelona. Un detalle que demuestra la aspiración y el gusto estético de este municipio.

Además, la Casa del Terme (primer ayuntamiento) y la ermita de Sant Pau, levantada sobre restos de una antigua villa romana, completan un rompecabezas histórico que pocos lugares de Cataluña pueden igualar.

Aitana a menudo destaca que este entorno, con su riqueza y su gente, le ha ayudado a mantener los pies en la tierra a pesar del éxito global. Es su «ancla» emocional entre tanta locura mediática.

Naturaleza viva: el pino monumental y el macizo del Garraf

Sal de las casas y mira a tu alrededor: viñas y bosques de pinos que llegan hasta el mar. Uno de los símbolos más curiosos es el pino de la Palanca, declarado árbol monumental por la Generalitat en 1991.

Con un perímetro de más de 4 metros y 30 de altura, este pino es el guardián de las rutas que los vecinos recorren cada día. Los amantes del senderismo tienen rutas obligatorias como la subida al Montgrós (9,2 km de sudor y recompensa visual).

Desde la cima del Montgrós, la panorámica del Macizo del Garraf es sencillamente espectacular. Es el terreno donde la naturaleza mediterránea se muestra más salvaje, sirviendo de balcón sobre el mar de Sitges y Vilanova.

La «Ruta del Xató» y el sabor de la victoria

No puedes conocer la tierra de la mejor del mundo sin probar su cocina. Sant Pere de Ribes es parada obligatoria en la Ruta del Xató. Esta salsa de almendras, avellanas y ñoras es el combustible de la zona.

Y si eres más de dulce, debes probar los sables de Sant Pau o el pastel ribetano. Son recetas que han pasado de generación en generación, manteniendo viva la llama de una tradición gastronómica que enamora a cualquier visitante.

Aitana ha confesado más de una vez que estos sabores de la infancia son lo que más extraña cuando viaja con la selección o el club. El sabor de casa es imbatible, incluso para un Balón de Oro.

Cómo llegar: tu próximo fin de semana de élite

Si quieres vivir la experiencia «Aitana», lo tienes muy fácil. Desde Barcelona, solo son 35 minutos por la C-32. Una escapada rápida que te llevará del estrés de la gran ciudad a la calma de los palacios indianos.

Si prefieres el transporte público, el autobús Bus Garraf te deja en el centro en 50 minutos desde Ronda Universitat. También puedes tomar el tren (R2) hasta Sitges y hacer el último tramo con bus comarcal. No hay excusas.

Sant Pere de Ribes ya no es solo el pueblo donde nació Aitana Bonmatí; es el nuevo destino de culto para quien busca historia, lujo y autenticidad en un mismo lugar. Vivir entre viñedos y palacios ahora es posible.

¿Estás preparado para descubrir por qué la mejor del mundo no quiere vivir en ningún otro lugar? El Garraf te está esperando y el legado de Aitana solo acaba de comenzar.

Comparteix

Icona de pantalla completa