Antoni Gaudí es el gran referente catalán del movimiento modernista. Nacido en Riudoms en 1852, es el artífice de los monumentos más espectaculares de Barcelona, con un legado que perdura en el tiempo en las fachadas de la Sagrada Familia -en una de ellas-, la Pedrera, o los mosaicos que amurallan el Park Güell. Tres obras que, tal como describe el sacerdote Armand Puig i Tàrrech en su última obra, Antoni Gaudí, vida y obra, son fruto de «la meditación y la reflexión, no solo de la técnica y la intuición estética». Más allá de los grandes monumentos de Gaudí, el arquitecto también es autor de otras obras menos conocidas, como los faroles que conmemoran el primer centenario del nacimiento del eclesiástico y filósofo vigatano Jaume Balmes en Vic. Otras, sin embargo, nunca han visto la luz.

Se trata de una de las obras tempranas de Antoni Gaudí situada en la comarca del Vallès Oriental, cerca de Caldes de Montbui. Concretamente, es una mina de agua subterránea que el arquitecto de Riudoms construyó entre 1879 y 1880, aunque, hoy en día, es una obra invisible a simple vista. De hecho, según relata el divulgador arquitectónico, tanto antiguo como moderno, Efemèrides d’Arquitectura en una publicación en su cuenta de ‘X’ -anteriormente conocido como Twitter-, solo se sabe que Gaudí es el artífice de esta mina porque «hay factura y cobró honorarios por el trabajo». Los planos de la construcción, conformada por tres presas que regulan el caudal de agua, muestran la complejidad de la estructura de la época -la cual, aparentemente, aún se conserva. Desde entonces, sin embargo, no se ha podido volver a acceder.

Una obra por descubrir

Esta mina de agua subterránea está construida, según relata el divulgador arquitectónico, entre tres y cuatro metros bajo tierra. Ahora bien, es imposible acceder al interior de la obra porque los diversos puntos de entrada situados en la riera de Caldes están cubiertos por vegetación, lo que dificulta mucho las tareas. De hecho, en 2004, un estudiante de aparejador que hizo un proyecto de fin de carrera intentó acceder, pero sin éxito. Además, tampoco se puede acceder al interior de la mina desde la superficie, ya que los terrenos bajo los cuales se construyó la obra son campos de cultivo de propiedad privada: «Para excavarlos se necesitaría permiso de los propietarios, que obviamente no están por arruinar el sembrado», apunta el divulgador en su publicación en las redes sociales. Así pues, aunque se conocen los planos y la autoría, esta obra de Gaudí sigue sin ver la luz.

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