La comisión de documentos de la Assemblea Nacional de la CUP ha elaborado un documento de 42 páginas donde analiza la estrategia seguida hasta ahora y marca las líneas que habría de seguir en el futuro inmediato. Aunque el texto está ahora en fase de discusión entre los colectivos territoriales, el documento marca un claro ultimátum al Govern del presidente Carles Puigdemont para mantener su acuerdo. “Si el 10 de enero de 2017 -cuando hará un año de la investidura- Junts pel Sí no ha hecho ningún paso claro en el camino a la ruptura, la CUP habría de organizar una conferencia nacional para iniciar el proceso de denuncia al fraude de los 12 meses de Govern y el inicio de un cambio de paradigma”, alertan en el texto, todo reclamando que este paso diga “algo palpable que vire también en el discurso público y político de contención”. 

El texto no define cuál sería el nuevo escenario que se produciria si el Govern y JxSí no han cumplido este exigencia antes de enero, pero deja claro que si en esa fecha puede ser el primer punto de inflexión en el acuerdo establecido que el documento también recuerda a la militancia que está vigente ahora mismo. 

El informe de la Assemblea de la CUP también se pone en el etremo contrario y plantea que “si la situción ha avanzado suficentemente y la Declaración del 9-N sigue viva, hará falta empezar a hacer un seguimiento aún más preciso porque el período de 18 meses estará llegando al final“. “Se deberá situar en cada mes, espectos que se han de tener desarrollados y hechos por parte del Govern, y alzar la voz siempre que este no cumpla con los terminios”, aseguran. Y es por esto que plantean “crear un observatorio público de seguimento de los últimos seis meses del Govern”. 

En el texto -que ya está en manos de los colectivos locales y territoriales y, por tanto, aún puede sufrir modificaciones antes de ser ratificado por la Assemblea Nacional- se marcan estos dos hitos a los 12 y a los 18 meses porque consideran que “si al final del procés, Junts pel Sí no ha cumplido con la Declaración del 9-N, lo sabremos ya un par de meses antes y se deberá formalizar el final del acuerdo y explicar todos los puntos de incumplimiento de manera pública y transparente”. 

Es por este motivo, que la CUP advierte que si el Govern y la formación parlamentaria que lo conforma no “cumplen con las expectativas y los compromisos establecidos en la Declaración del 9-N”, el partido anticapitalista marcará “una nueva estrategia política que se habrá de haber trabajado entre enero de 2017 y abril de 2017, y se haría pública ese mes de mayo”. ” Una estrategia que habrá de renovar y mejorar la aprobada en esta ponencia y asamblea”, añade. 

En esta parte del documento con los posibles escenarios del próximo año, la CUP asegura también que “las líneas rojas para mantener el acuerdo” con JxSí y el Govern han de ser “la nova vulneración fehaciente de nuestros principios políticos en nuestra acción parlamentaria”. “Así mismo, cualquier paso atrás en el ámbito de la construcción de la República catalana ha de significar el final inmediato de el acuerdo firmado a principios de enero, especialmente cuando este de produzca después del verano cuando hayan pasado los seis meses de adaptación”, se dice también en el texto. 

El documento habla también de la posible “lentitud del desarrollo del acuerdo de desconexión de la Declaración del 9-N”. En caso que este se produzca, la CUP asegura que “se buscará una fórmula gráfica, comunicativa para denunciarlo”. “La CUP ha de actuar siempre como un tensor público del pacto que mientras garantice la estabilidad acordada pueda también obligar al Govern a avanzar on, en caso de que no lo haga, ilustrar sus contradicciones”, afirman los anticapitalistas para mostrarse, así, como los garantes de todos los terminios marcados en el pacto con JxSí. 

De la misma manera, también se dice que en esos momentos “que el Govern o el Parlament impulsen elementos claros de avance en el eje nacional y, hasta en el eje social, la CUP habrá de estar de forma explícita y dando soporte público a estas decisiones“. “La vertiente constructiva y de reforzar los movimientos óptimos también es importante para poder ejercer las dos fórmulas, la constructiva y la crítica”, aseguran para concluir esta parte del documento. 

El texto, ahora en discusión interna, ha estado elaborado por la comisión de documentos de la Assemblea Nacional que ha recogido el último mes y medio las “inquietudes de las asambleas territoriales”. La comisión está formada por militantes de las asambleas territoriales y este documento es la base para la ponencia que, de aquí un mes, se ha de concretar para la ponencia final que se debatirá y votará en la Assemblea Nacional del 22 de mayo. En este mes se celebrarán asambleas interterritoriales para trabajar y enmendar la propuesta inicial.

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa